En 2020, Cinemex recurrió al Capítulo 11 debido a una deuda mayor a 100 millones de dólares.
El negocio de Cinemex en Estados Unidos, operado bajo la marca CMX Cinemas, se declaró en bancarrota por segunda ocasión. Esta reestructuración, bajo el Subcapítulo V, busca fortalecer su posición financiera sin interrumpir operaciones.

Un intento por sobrevivir sin cerrar funciones
CMX Cinemas cuenta con 28 complejos y más de 300 pantallas en EE. UU., y asegura que mantendrá sus puertas abiertas durante el proceso judicial. La empresa presentó la solicitud ante el tribunal de Florida, con el objetivo de reorganizar deudas sin perder el control operativo.
La figura del Subcapítulo V permite una reestructuración más ágil, especialmente para pequeñas empresas. Cinemex espera cumplir los requisitos legales y salir del proceso en el tercer trimestre de 2025. Según su comunicado, la liquidez actual permitirá mantener pagos y sueldos sin interrupciones.
Medidas clave del plan:
- Evaluación de contratos de arrendamiento.
- Renegociación de términos con propietarios.
- Continuidad de programas como CMX Rewards y CMX Passport.
Un reflejo de la crisis del cine tradicional
Este nuevo capítulo en la bancarrota de Cinemex coincide con una transformación global en el consumo de entretenimiento. La baja asistencia a salas y el auge del streaming continúan afectando a las cadenas exhibidoras.
En 2020, Cinemex ya se había acogido al Capítulo 11 con deudas superiores a los 100 millones de dólares. Incluso se evaluó cerrar o vender algunos complejos.
La situación de CMX no es aislada. Cineworld también se declaró en quiebra en 2022, y AMC evitó el colapso mediante una reestructuración. El modelo de cine con servicio de mesa, uno de los diferenciales de CMX, tampoco ha logrado frenar las pérdidas.
La segunda quiebra de Cinemex en EE. UU. refleja un reto estructural para el cine presencial. Si bien la compañía busca estabilidad financiera, su futuro dependerá de su capacidad de adaptación frente a una audiencia cada vez más digital.


