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México tendrá su lenguaje de IA con apoyo de Nvidia

El Consejo Coordinador Empresarial estima que la inversión inicial en centros de datos alcanzará los 9,000 mdd.

México avanza hacia la soberanía tecnológica con el desarrollo de un lenguaje de inteligencia artificial propio. Con el respaldo de Nvidia, el país busca consolidarse como líder regional en IA, apostando por un modelo que integre identidad cultural y beneficios económicos.

México apuesta por un lenguaje de IA con identidad local

El gobierno mexicano anunció un ambicioso proyecto para construir su propio modelo lingüístico de inteligencia artificial. El plan incluye datos culturales y lenguas indígenas, con la finalidad de posicionar a México en la nueva economía digital basada en el talento y la soberanía tecnológica.

Marcelo Ebrard, secretario de Economía, enfatizó que este “alfabeto moderno” es indispensable para competir globalmente. El modelo se presentará oficialmente en noviembre.

Entre los objetivos destacan:

  • Alcanzar a más de 5 millones de estudiantes y empresas.
  • Integrar 68 lenguas originarias activas.
  • Formar parte del proyecto regional Latam-GPT.

Nvidia y sector privado: catalizadores del ecosistema IA mexicano

Aunque Nvidia no invertirá directamente, será clave como capacitador de talento y proveedor de infraestructura. Su director regional, Marcio Aguiar, explicó que el valor real está en el conocimiento local aplicado al desarrollo tecnológico.

El Consejo Coordinador Empresarial proyecta una inversión inicial de 9,000 millones de dólares en centros de datos, con un impacto indirecto que podría superar los 27,000 millones. Este ecosistema permitirá automatizar procesos productivos, optimizar cadenas logísticas y analizar datos en tiempo real.

Francisco Cervantes, del CCE, sostuvo que la IA no es una opción, sino una condición para que México lidere la innovación regional.

El desarrollo de un lenguaje de inteligencia artificial con sello mexicano podría marcar un antes y un después en la integración del país al nuevo orden digital. Su éxito dependerá de la coordinación entre gobierno, academia e industria.