El deshielo acelerado del glaciar Jakobshavn en Groenlandia está modificando la biodiversidad marina. Este fenómeno, provocado por el ascenso de nutrientes desde aguas profundas, impulsa el crecimiento del fitoplancton y podría alterar cadenas alimentarias clave. Los cambios afectan tanto a la vida silvestre como a la industria pesquera local.

Cómo el deshielo impulsa la productividad biológica
Durante el verano, el glaciar Jakobshavn libera más de 1.200 m³/s de agua dulce. Esta corriente ascendente transporta nutrientes esenciales como hierro y nitrato desde 850 metros de profundidad hasta la superficie.
Este proceso genera una segunda floración de fitoplancton en agosto, aumentando su productividad entre un 15% y 40% en años cálidos como 2012 y 2019.
Entre los efectos más destacados:
- Clorofila-a hasta 6 mg/m³ en zonas glaciares
- Mayor biomasa fitoplanctónica estival
- Solo 3% de incremento en captura de CO₂, limitado por baja solubilidad
Riesgos para la biodiversidad y la pesca ártica
El fitoplancton sustenta a peces, focas y osos polares. Un aumento sostenido puede alterar la composición de especies y provocar floraciones nocivas.
Investigadores advierten posibles cambios en rutas migratorias, hábitats y disponibilidad de alimento para especies clave como el fletán o el narval.
Además:
- Más de 250 glaciares similares podrían replicar este fenómeno
- La pesca artesanal enfrenta incertidumbre ecológica
- El modelo ECCO-Darwin ayuda a anticipar escenarios futuros
El deshielo glacial en Groenlandia reconfigura el equilibrio ecológico del Ártico. Aunque impulsa la productividad marina, sus efectos podrían desestabilizar ecosistemas y afectar la seguridad alimentaria costera. Un monitoreo constante será crucial ante la aceleración climática proyectada.


