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Juan Pablo Cisneros asume la presidencia del CCE Puebla y anuncia nueva etapa empresarial

La nueva dirigencia actualizará estatutos y reforzará vínculos con universidades y gobierno.

El CCE Puebla inicia una nueva etapa con la toma de protesta formal de Juan Pablo Cisneros Madrid como presidente para el periodo 2026-2028. El relevo marca el cierre del ciclo de Héctor Sánchez Morales y abre una fase que apuesta por modernización institucional, unidad empresarial y mayor articulación con el sector público.

Un relevo con continuidad institucional

En Asamblea General Ordinaria, Cisneros asumió el liderazgo del Consejo Coordinador Empresarial tras haber sido designado previamente por los organismos que integran el órgano de representación. Durante la sesión se reconoció la gestión de Sánchez Morales, destacando su papel como interlocutor en momentos complejos para el empresariado poblano.

El nuevo dirigente subrayó que el liderazgo en el CCE Puebla debe entenderse como una responsabilidad colectiva y no individual. En su primer mensaje enfatizó el carácter ético del sector productivo y el impacto social de sus decisiones sobre empleos, familias y desarrollo económico.

Modernización y alianzas estratégicas

La nueva presidencia buscará actualizar estatutos y fortalecer alianzas con universidades, cámaras empresariales y gobiernos. La intención es construir un plan estratégico que responda al entorno económico actual y a los retos estructurales de la entidad.

La visión planteada por Cisneros apunta a consolidar al CCE Puebla como espacio de conciencia colectiva y representación legítima. También se anticipa una mayor coordinación con administraciones municipales y estatal para impulsar infraestructura y crecimiento sostenible.

Unidad frente al desafío económico

El nuevo presidente insistió en que la unidad empresarial es una convicción necesaria ante el escenario económico nacional e internacional. La libre empresa, afirmó, implica corresponsabilidad social y generación de bienestar compartido.

La llegada de una nueva generación de liderazgos en distintas cámaras podría imprimir dinamismo a la cúpula empresarial. El desafío será traducir el discurso de cohesión en acciones concretas que fortalezcan la competitividad de Puebla en los próximos años.