El neobanco holandés bunq inició ante la CNBV el trámite para operar como banco en México, en coordinación con Banxico. Su llegada anticipa una nueva disputa por usuarios digitales, especialmente residentes internacionales, viajeros frecuentes y personas que requieren servicios financieros más flexibles que la banca tradicional en el país mexicano.

Una apuesta dentro de su expansión global
La solicitud forma parte de una expansión internacional más amplia. Bunq opera en más de 30 mercados europeos y también avanza en Estados Unidos, donde pidió licencia bancaria y obtuvo autorización como broker-dealer. La firma se presenta como un banco digital impulsado por inteligencia artificial generativa, con foco en simplificar la administración del dinero.
Su fundador, Ali Niknam, ha señalado que México encaja en su visión por ser un punto de conexión entre regiones. La empresa busca atender a quienes viven, trabajan o viajan entre países y enfrentan barreras bancarias.
Servicios, protección y competencia financiera
De recibir el aval regulatorio, bunq podría brindar servicios bancarios completos, incluir cuentas multidivisa y garantizar depósitos bajo la protección del IPAB. Ese punto colocaría su propuesta dentro del marco de protección bancaria mexicano, no solo como una aplicación financiera de uso limitado.
El proceso ocurre en un mercado cada vez más competido. Plata obtuvo licencia bancaria recientemente, Revolut inició operaciones completas en enero y otros actores digitales buscan permisos ante la CNBV. Bunq competiría con plataformas como Nu México y Openbank, además de instituciones tradicionales que aceleran su transformación digital.
La eventual entrada de bunq ampliaría opciones para usuarios con necesidades transfronterizas y elevaría la presión sobre bancos y fintech locales. Su avance dependerá del análisis regulatorio y de adaptar una propuesta europea a las condiciones del sistema financiero mexicano.


