Los sitios arqueológicos de Guerrero registrados por el INAH revelan cómo comunidades indígenas continuaron habitadas durante las primeras décadas del dominio español. Camutla y Sacualpan se localizan en la Costa Grande y permanecieron pobladas hasta finales del siglo XVI.

Sitios arqueológicos de Guerrero frente a una autopista
Especialistas identificaron los asentamientos durante una inspección realizada en marzo de 2026 para evaluar la ampliación de la autopista Pátzcuaro-Lázaro Cárdenas. El trabajo combinó recorridos terrestres, drones, testimonios locales y documentos históricos para prevenir daños al patrimonio.
En Camutla, ubicado en El Chico o Capire, se contabilizaron 39 estructuras distribuidas en ocho hectáreas. Terrazas, altares, muros y alineamientos de piedra corresponden a espacios habitacionales y ceremoniales fechados entre el Posclásico Tardío y el periodo Colonial Temprano.
Sacualpan, antes registrado como Los Ticuiches, fue un poblado tolimeca. Conserva una plataforma de 160 por 110 metros, otra estructura en L, montículos habitacionales y concentraciones de cerámica roja erosionada.
Una región marcada por cambios políticos
Los sitios arqueológicos de Guerrero documentan una frontera habitada por tolimecas y chumbias, próxima a otros grupos y sometida por la Triple Alianza y los purépechas. Esa diversidad explica patrones de asentamiento distintos dentro de la Costa Grande.
Los pueblos habrían sido abandonados por la reorganización colonial y las cargas tributarias novohispanas. Además, cuatro zonas cercanas al proyecto carretero requieren protección precautoria.
El registro de estos sitios arqueológicos de Guerrero muestra que infraestructura y conservación deben planearse juntas. Su estudio permitirá comprender una transición narrada no solo por conquistadores, sino también por las huellas materiales de las comunidades que la vivieron.


