La Real Academia Sueca de las Ciencias concedió el Nobel de Economía 2026 a Robert E. Hall y Michael Woodford por sus aportaciones a los modelos utilizados para estabilizar la actividad económica. El reconocimiento distingue investigaciones que relacionan las decisiones de hogares y empresas con fenómenos como la inflación, el consumo y las recesiones.

Hall y Woodford transformaron el análisis macroeconómico
Los trabajos premiados ayudaron a superar las limitaciones de enfoques anteriores, cuestionados durante la crisis petrolera de los años setenta. Aquellos modelos no conseguían reducir el desempleo y contribuían al aumento de la inflación.
En 1978, Hall desarrolló una explicación del consumo familiar basada en la información disponible y las expectativas sobre ingresos futuros. Su planteamiento estableció que las variaciones del gasto de los hogares no podían anticiparse mediante datos anteriores.
En 1982, investigó con Fredric Mishkin las decisiones de consumo de distintos hogares.
El modelo de Woodford orienta las políticas monetarias
Woodford presentó en 2003 un marco macroeconómico que integró esos avances y explicó cómo las decisiones sobre tasas de interés influyen en la actividad y los precios.
Sus aportaciones permiten analizar crisis y diseñar medidas de estabilización. Estos enfoques forman parte de los modelos empleados por bancos centrales y gobiernos.
Hall trabaja en la Universidad de Stanford y Woodford en la Universidad de Columbia. Ambos compartirán un premio de 12 millones de coronas suecas.


