En cada foro donde hablamos de desarrollar pensamiento estratégico y innovación, emprendimiento o comprender que emprender significa, competitividad, surge la misma ante todo, resolver problemas que pregunta: ¿cómo hacemos para que México tenga más empresas que transformen su economía?

La respuesta suele enfocarse en financiamiento, tecnología o políticas públicas. Todos son elementos indispensables. Sin embargo, existe un factor igual de importante que con frecuencia pasa desapercibido: la conexión entre el talento y las oportunidades.
En Puebla contamos con universidades que forman profesionistas altamente capacitados, jóvenes con creatividad, preparación y una enorme capacidad para resolver problemas. El reto no está en generar más talento; el verdadero desafío consiste en crear las condiciones para que ese talento encuentre espacios donde desarrollarse, experimentar, equivocarse y convertir sus ideas en proyectos viables.
Desde CANACINTRA Puebla creemos que el desarrollo económico comienza cuando la industria deja de ser únicamente un generador de empleo para convertirse también en un impulsor de conocimiento, innovación y emprendimiento.
Por ello, uno de los proyectos que hoy impulsamos con mayor entusiasmo es Pitch Perfecto, una iniciativa liderada por nuestro Consejo de Jóvenes Empresarios, presidido por Fernando Gonzalo Pavía Gamboa, que representa precisamente esa visión de vinculación entre universidad, empresa y gobierno.
Más que una competencia, Pitch Perfecto busca convertirse en un espacio donde los estudiantes puedan enfrentarse a retos reales, aprender de empresarios, fortalecer habilidades de liderazgo, generen valor para la sociedad.
La industria necesita jóvenes preparados, pero también jóvenes que comprendan cómo funciona el entorno empresarial, cómo validar una idea, cómo construir modelos sostenibles y cómo transformar el conocimiento en innovación.
Al mismo tiempo, las empresas tenemos una responsabilidad ineludible. No podemos esperar que las universidades formen por sí solas al talento que necesitaremos en los próximos años. Debemos involucrarnos, abrir espacios de colaboración, compartir experiencia y participar activamente en la construcción de la siguiente generación de líderes empresariales.
Estoy convencido de que el crecimiento de nuestra región dependerá cada vez más de nuestra capacidad para construir estos puentes de colaboración.
Porque las mejores ideas no siempre nacen dentro de una empresa consolidada. Muchas veces comienzan en un salón de clases, en un laboratorio o durante una conversación entre estudiantes que observan un problema desde una perspectiva diferente.
Nuestro papel, como sector productivo, consiste en asegurarnos de que esas ideas encuentren un camino para crecer.
Con esa visión, comparto en esta ocasión la reflexión de Fernando Gonzalo Pavía Gamboa, presidente del Consejo de Jóvenes Empresarios de CANACINTRA Puebla, quien encabeza este esfuerzo y nos recuerda por qué apostar por el talento joven es, en realidad, apostar por el futuro de nuestra industria.


