En un giro inédito en la política global, Albania ha designado a Diella, una ministra creada con inteligencia artificial, como responsable de las contrataciones públicas. El anuncio, hecho por el primer ministro Edi Rama, busca atacar la corrupción estructural que ha afectado al país durante décadas.

Una ministra sin cuerpo, pero con poder real
El nombramiento de Diella responde a una necesidad urgente: restaurar la transparencia en las licitaciones del Estado. Esta asistente virtual, desarrollada previamente para la plataforma e-Albania, ha sido ascendida a ministra con funciones concretas.
Según el gobierno, Diella será responsable de supervisar y adjudicar contratos públicos, tarea que hasta ahora estaba en manos de ministros. Rama afirmó que las decisiones serán ahora “100% libres de corrupción”, resaltando que Diella podrá incluso contratar talento internacional.
Diella ya tiene experiencia: ha gestionado más de mil servicios y emitido 36 mil documentos digitales, según cifras oficiales.
Corrupción, Unión Europea e inteligencia artificial
La corrupción en Albania no es menor: ha sido un obstáculo clave en su intento por integrarse a la Unión Europea. La decisión de automatizar un cargo ministerial pretende limpiar la imagen del país y dar garantías a la comunidad internacional.
Sin embargo, la medida ha despertado escepticismo. No se han detallado mecanismos de supervisión humana ni protocolos de seguridad para evitar la manipulación del sistema. Expertos advierten que una IA sin control podría crear nuevos problemas éticos y políticos. Aun así, Rama apuesta por un futuro donde la tecnología sea aliada del buen gobierno.
El nombramiento de Diella marca un precedente mundial. Aunque su eficacia está por demostrarse, Albania lanza un mensaje potente: frente a la corrupción sistémica, la innovación puede ofrecer soluciones disruptivas y valientes.


