Los aranceles impuestos por Donald Trump ya impactan gravemente a Stellantis, que reportó pérdidas por 2,700 millones de dólares en el primer semestre. La compañía anticipa un golpe aún más fuerte para la segunda mitad del año y ajusta su estrategia productiva en México y Europa para reducir daños.

Pérdidas millonarias y recorte de operaciones
El fabricante de marcas como Jeep, Ram, Peugeot Y Fiat registró pérdidas netas por 2,300 millones de euros, frente a una ganancia de 5,600 millones el año anterior. Solo en el primer semestre, las tarifas generaron costos de 300 millones de euros, cifra que podría duplicarse hacia diciembre.
Además, Stellantis canceló proyectos como el desarrollo de pilas de hidrógeno e incrementó la inversión en híbridos y vehículos grandes para el mercado estadounidense. A pesar del golpe financiero, la empresa aseguró que prepara ajustes para enfrentar un entorno comercial incierto.
Caída en México y reacomodo en la industria
En territorio mexicano, la producción de Stellantis cayó 18.9% y las exportaciones 26.6% en el primer semestre, al suspender operaciones para evitar aranceles. Mientras tanto, General Motors y Ford lograron mantener crecimientos moderados, aprovechando exenciones del T-MEC.
Los aranceles del 25% para importaciones desde México y Canadá y del 30% para la Unión Europea reconfiguran la industria automotriz. Ante este panorama, Stellantis advirtió que el impacto anual podría llegar a 1,500 millones de euros si no cambian las políticas.
La presión arancelaria obliga a Stellantis a replantear su producción global y acelerar la transición hacia modelos más rentables. El desenlace dependerá de la duración de las medidas y de la capacidad del sector para adaptarse a un escenario comercial más restrictivo.


