Con 200 días al frente del gobierno de Puebla, Alejandro Armenta ha centrado su estrategia en la transformación social, priorizando la seguridad, el bienestar comunitario y el impulso a los jóvenes. A través de acciones concretas, busca consolidar un modelo de desarrollo sustentado en justicia social y participación ciudadana.

Seguridad y obra pública: pilares del humanismo poblano
La administración estatal ha desplegado una política de seguridad tecnológica y territorial. Se instalaron 218 cámaras y se entregaron 150 patrullas con reconocimiento facial. Paralelamente, 13 torres de videovigilancia refuerzan zonas de alto tránsito. Además, destaca la baja del 34.7% en feminicidios entre diciembre y mayo.
En el plano de infraestructura, el Programa de Obra Comunitaria otorgó 500 certificados para proyectos locales. También arrancó el “Bachetón, por amor a Puebla”, con una inversión inicial de 50 millones de pesos. En la Sierra Norte se rehabilitarán más de 55 km de carretera, beneficiando a nueve municipios.
Juventud, deporte y cohesión social como estrategia preventiva
El gobierno promueve el deporte como herramienta de paz social. Desde becas para atletas hasta la institucionalización del Premio Estatal de la Juventud, con el que se busca fortalecer los valores y oportunidades. Según Armenta, prevenir la desintegración desde la niñez es clave para reducir conductas delictivas.
A su vez se impulsa una política cultural e inclusiva con ocho categorías en el Premio Estatal de la Juventud, que reconoce innovación, arte, derechos humanos y cuidado ambiental. Esta estrategia busca que las juventudes crezcan en entornos seguros, con apoyo del estado y participación activa en su transformación.
La gestión de Armenta proyecta una visión integral que combina infraestructura, prevención social y participación ciudadana. Su enfoque humanista promete continuar transformando Puebla desde lo local, con políticas que entrelazan justicia, seguridad y desarrollo sostenible.


