• 00
  • 00

BUAP investiga enzima que rompe plástico PET

Buscan aumentar la producción de la enzima y probar su aplicación sobre PET, incluso por aspersión.

La degradación del plástico PET es uno de los mayores desafíos ambientales actuales. En respuesta, un científico mexicano estudia una bacteria capaz de descomponer este polímero, común en botellas y envases. Este hallazgo podría transformar el reciclaje, gracias a una enzima natural obtenida mediante ingeniería genética. La palabra clave principal es plástico PET.

Avance científico desde la BUAP contra el plástico PET

El doctor Luis Javier Martínez Morales, de la BUAP, investiga una enzima derivada de la bacteria Azospirillum brasilense que podría descomponer plástico PET. Esta enzima, llamada depolimerasa, rompe enlaces éster similares a los del PET, lo que abre la posibilidad de acelerar su degradación. La innovación surgió a partir del gen phbZ, clonado en la bacteria E. coli para producir mayores cantidades de proteína. Las primeras pruebas mostraron resultados en tan solo 24 horas y una degradación notable tras dos meses, sin necesidad de calor extremo ni incineración. Esto representa una alternativa ecológica, económica y dirigida para reducir residuos plásticos.

De laboratorio a una solución sostenible para el planeta

El estudio comenzó como una propuesta estudiantil y hoy representa un paso crucial hacia el reciclaje inteligente del plástico PET. La bacteria fue modificada para incrementar la producción de PHB, un plástico biodegradable, mediante ajustes en su dieta de carbono y nitrógeno. Posteriormente, el equipo purificó la enzima para evaluar su eficacia en distintos tipos de PET, tanto virgen como reciclado. Los próximos pasos incluyen probar su estabilidad en diferentes condiciones y explorar aplicaciones prácticas, como su uso por aspersión en residuos plásticos. El equipo busca escalar la producción de la enzima y explorar posibles formas de aplicarla sobre el PET, como por aspersión.

Este hallazgo representa una esperanza concreta frente a la contaminación por plásticos. Con más pruebas y apoyo, la enzima podría aplicarse industrialmente para degradar el plástico PET de forma rápida y ecológica. La ciencia mexicana aporta así una solución con impacto global.