Amazon Web Services reportó que dos instalaciones en Emiratos fueron golpeadas directamente por drones y que otra en Baréin sufrió daños por un ataque cercano. En paralelo, AWS suspendió operaciones en uno de sus centros emiratíes después de impactos que provocaron chispas, incendio y corte eléctrico.

Centros de datos de Amazon y nueva vulnerabilidad bélica
El episodio ocurre en medio de una escalada regional vinculada a la represalia iraní tras operaciones de Estados Unidos e Israel que derivaron en la muerte de Alí Khamenei. Según reportes citados en las notas, Emiratos interceptó 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 541 drones, aunque 21 drones impactaron objetivos civiles, con saldo de tres muertos y 58 heridos.
La ofensiva también alcanzó aeropuertos en Dubái, Abu Dabi y Kuwait, provocó cierres de espacio aéreo y activó protocolos de emergencia, incluida educación a distancia. En ese contexto, los centros de datos de Amazon dejan de ser solo nodos tecnológicos: sostienen operaciones de gobierno, finanzas, energía y telecomunicaciones en una región que depende cada vez más de la nube.
El costo estratégico de concentrar poder de cómputo
Especialistas advierten que, aunque cuentan con fuertes medidas físicas, su concentración puede volverlas “objetivos tentadores”, sobre todo en una era donde la inteligencia artificial depende de gran capacidad de cómputo. Emiratos, además, acelera esa apuesta con inversiones superiores a 147 mil millones de dólares en IA desde 2024 y un campus de cinco gigavatios respaldado por gigantes tecnológicos estadounidenses.


