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Claudia Sheinbaum negocia con Trump para evitar crisis arancelaria, a estos acuerdos llegaron

Sheinbaum confirmó que se frenaron los aranceles y se logró un plazo de 90 días para un nuevo convenio.

Los nuevos aranceles de Estados Unidos han generado alarma en México. La medida, impulsada por Donald Trump, contempla un gravamen del 30 % a exportaciones mexicanas desde el 1 de agosto. En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum realizó este jueves una última llamada para frenar lo que considera una amenaza directa a la economía bilateral.

Aranceles como arma económica

Donald Trump retomó su estrategia arancelaria con fuerza, anunciando medidas contra la Unión Europea, India, Brasil y México. Asegura que estos gravámenes están “haciendo a Estados Unidos grande y rico de nuevo”, según publicó en su red Truth Social.

El nuevo paquete incluye un 15 % general para Europa y un arancel del 50 % sobre productos de cobre. En el caso mexicano, el gravamen del 30 % afectaría exportaciones clave, como autopartes y manufactura.

Trump también confirmó sanciones contra Brasil en represalia por la situación judicial de Bolsonaro, lo que refuerza la percepción de que usa los aranceles como herramienta de presión política.

México apura gestiones diplomáticas para frenar el impacto

Desde la semana pasada, Claudia Sheinbaum y su gabinete buscaron negociar una salida. En una llamada crucial, donde los mandatarios de ambos países pudieron llegar a acuerdos, la presidenta Sheinbaum logró con éxito evitar el aumento de los aranceles. A través de la mañanera, confirmó que se detuvo la imposición de dichos impuestos y con ello también se otorgaron 90 días de plazo para llegar a un convenio prolongado que le brinde a México una seguridad económica, lo cual se verá reflejado no solo en las exportaciones a Estados Unidos, también en las inversiones de otros países.

Aunado a ello, Sheinbaum comentó que gracias a dicho acuerdo se mantendrá en pie el T-MEC, con lo cual los productos automotrices realizados en México y Canadá obtienen una reducción en los aranceles, por otro lado, aclaró que el acero y el aluminio conservaran los impuestos establecidos por Estados Unidos. 

El éxito de Sheinbaum al frenar los aranceles refleja no solo una victoria diplomática inmediata, sino también la urgencia de redefinir la relación comercial con Estados Unidos en términos de equidad y sostenibilidad. Los próximos 90 días serán decisivos para traducir esta tregua en una estrategia de largo plazo que proteja la competitividad mexicana sin depender de presiones unilaterales. Consolidar el T-MEC como ancla de estabilidad será clave, pero también lo será diversificar mercados y fortalecer las cadenas productivas regionales ante un escenario global cada vez más incierto.