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CONSTRUIR EMPRESAS MÁS ALLÁ DEL ESFUERZO

En las empresas, la diferencia entre resistir y trascender suele residir en la capacidad de construir estructuras sostenibles. No basta con tener una idea ni con imprimirle energía; lo que mantiene de pie a un proyecto en tiempos de incertidumbre son las decisiones que priorizan el largo plazo, las redes que lo sostienen y el liderazgo que no busca protagonismo, sino permanencia.

Esa visión estratégica, que no improvisa, que no responde al caos, que planifica para resistir, es la que define a Montserrat Mejía. Desde su rol como Tesorera y Directora de Capacitación Empresarial en AMEXME Capítulo Cholula, ha asumido la responsabilidad de profesionalizar la conversación sobre mujeres en la economía. Su liderazgo se fundamenta en procesos claros, equipos capacitados y vínculos de apoyo.

UNA TRAYECTORIA QUE NO ROMANTIZA EL ESFUERZO
Formada en Relaciones Internacionales con estudios de maestría y doctorado en áreas como Ciencias Políticas, Educación y Neuropedagogía, Mejía no ha seguido un camino improvisado. Ha colaborado con organismos internacionales como la OEA, la OIT o Amnistía Internacional, llevando proyectos de educación para la paz a varios países de América Latina. Esa experiencia cimentó su convicción: el aprendizaje no es un accesorio del desarrollo empresarial, es su columna vertebral.

Su ingreso al mundo del emprendimiento no fue producto de un momento de inspiración repentina, sino el resultado de una evolución personal y profesional que coincidió con su maternidad. Decidió entonces sumar sus capacidades al proyecto de su esposo, pero no para reproducir esquemas tradicionales, sino para construir una estructura empresarial que conciliara el crecimiento con la vida familiar, sin caer en expectativas poco realistas sobre el equilibrio perfecto.

Equilibrar lo empresarial y lo personal, para Mejía, no es un acto de malabarismo; es una decisión consciente que exige priorizar, pedir apoyo y educar en corresponsabilidad. Su entorno más cercano: madre, pareja, hijos, forma parte de esa red de respaldo que le permite avanzar sin fracturar sus vínculos.

FORMACIÓN CONSTANTE, EQUIPOS RESILIENTES Y REDES REALES
Para sostenerse en un entorno económico volátil, Mejía ha apostado por la estructura. Sus decisiones más importantes no se han basado en la velocidad de crecimiento, sino en la claridad de procesos, la capacitación continua y la creación de condiciones dignas para su equipo. Frente a la tentación de improvisar, su respuesta ha sido la estrategia flexible; frente a la incertidumbre, la preparación.

La formación no se limita a sus proyectos personales: desde AMEXME impulsa esquemas de capacitación profesional para mujeres empresarias, así como programas de vinculación internacional que buscan abrir mercados y conectar redes. Bajo su visión, el acceso al capital o a los espacios de decisión no puede seguir condicionado por sesgos de género o cargas históricas no redistribuidas. Los ecosistemas empresariales más sólidos, afirma, son aquellos que integran la diversidad como estrategia, no como concesión.

Montserrat Mejía no lidera desde la perfección ni desde la resistencia individual. Lidera desde la decisión de construir y delegar con propósito, desde la convicción de que no se avanza sola, y de que formar parte de una red es una ventaja competitiva. En su perspectiva, no hay espacio para el voluntarismo; hay estructura, visión y un compromiso con el legado.