Disney vuelve a mover su organigrama en un momento decisivo para el entretenimiento global. La empresa inició un recorte de 1,000 puestos como parte de una reorganización enfocada en eficiencia, integración tecnológica y respuesta al cambio del consumo audiovisual. El ajuste ocurre bajo la dirección de Josh D’Amaro y marca su primera prueba de gestión.

Disney reorganiza marketing y áreas clave
Los despidos alcanzan marketing, tecnología de producto, funciones corporativas, estudios, televisión y ESPN, mientras la división de experiencias queda fuera del ajuste. Ese segmento concentra cerca de 80% de los 231,000 empleados del grupo y sigue en expansión, por lo que la reducción representa menos de 1% de la plantilla total. La medida se apoya en la centralización promocional impulsada este año bajo Asad Ayaz.
Presión del mercado y hoja de ruta pendiente
El movimiento no ocurre aislado. Disney reordena su estructura en una industria golpeada por la caída del negocio televisivo, una taquilla más débil y mayor competencia en streaming; además, Warner Bros. Discovery y Paramount Skydance también han aplicado recortes. La compañía ya había eliminado miles de empleos desde 2022, y ahora suma otro ajuste mientras el mercado espera una estrategia más amplia que combine ahorro, colaboración interna y modernización operativa.
Más que un recorte laboral, la decisión estratégica revela el tamaño del desafío que enfrenta la nueva dirección. Si Disney convierte esta reestructura en una operación más ágil y eficiente sin dañar sus áreas de crecimiento, el ajuste podría redefinir su posición frente a una industria que premia velocidad, escala digital y disciplina financiera.


