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EL REFUGIO DONDE NACE EL FUTURO

En el ecosistema del tercer sector en México, eficiencia operativa con un impacto humano tan profundo como VIFAC (Vida y Familia, A.C.). En un contexto donde la vulnerabilidad social desafía constantemente la estabilidad de las comunidades, esta asociación surge no solo como un refugio, sino como una plataforma de reingeniería de vida para mujeres en situación crítica de embarazo.

Bajo la dirección de Gaby Lavalle, actual presidenta del Consejo en Puebla, la organización reafirma su compromiso de transformar la crisis en una oportunidad de desarrollo profesional y humano.

UN MODELO DE GESTIÓN BASADO EN LA EXCELENCIA Y EL ALTRUISMO

Gaby Lavalle no llega a la presidencia de VIFAC por azar. Su perfil, que combina una licenciatura en Educación con una maestría en Ciencias de la Familia para la consultoría, le otorga una visión técnica y empática indispensable para liderar el consejo.

Este órgano directivo, compuesto por 11 miembros voluntarios, opera bajo un esquema de gobernanza donde la generosidad se traduce en tiempos, relaciones y recursos para garantizar el rumbo de la institución. VIFAC no es un negocio; es una asociación sin fines de lucro que ha profesionalizado la ayuda. Con 40 años de trayectoria nacional y un cuarto de siglo con presencia en Puebla, la organización se rige por pilares de legalidad, orden y transparencia. Esta estructura permite que los servicios, que incluyen desde atención médica y psicológica hasta alojamiento y alimentación, sean entregados de forma totalmente gratuita a las beneficiarias que califican para el programa.

CAPACITACIÓN LABORAL: EL ACTIVO DE LA AUTONOMÍA

Uno de los diferenciadores más potentes de VIFAC es su enfoque en la inversión de capital humano. La institución reconoce que la falta de apoyo y la escasa inversión previa en la persona son las principales barreras que enfrentan las mujeres vulnerables. Para romper este ciclo, han implementado un riguroso programa de capacitación laboral con certificaciones oficiales.

Las residentes y beneficiarias externas no solo reciben acompañamiento durante la gestación, sino que egresan con competencias técnicas en áreas estratégicas avaladas por el CECATI:

• Tecnologías de la información: capacitación en computación y herramientas digitales para insertarse en el mercado laboral administrativo o como recepcionistas.

• Cuidado personal: formación técnica integral en cultura de belleza, permitiéndoles emprender negocios propios, colocar estéticas de uñas o integrarse a salones establecidos.

• Talleres de oficio: desarrollo de habilidades en áreas como el crochet y la costura, fomentando la disciplina y la creatividad.

Este enfoque garantiza que, al concluir su proceso, la mujer cuente con una bolsa de trabajo y herramientas reales para el sostenimiento de su nueva familia.

ALIANZAS ESTRATÉGICAS Y SUSTENTABILIDAD FINANCIERA

La operatividad de una institución de este calibre requiere de un andamiaje financiero sólido. Como donataria autorizada, VIFAC fomenta una cultura de la donación que permite a las empresas y particulares emitir recibos deducibles de impuestos mientras contribuyen a una causa de alto impacto social.

La red de colaboración es extensa, destacando alianzas con instituciones como Casa del Sol, lo que fortalece el tejido de apoyo institucional en la región. Además, la asociación gestiona un bazar de artículos de segundo uso, una iniciativa que transforma donaciones en especie en recursos operativos para financiar medicamentos, educación y estancias. Actualmente, la casa tiene capacidad para 11 mujeres con sus bebés, atendiendo tanto de forma interna como externa, dependiendo de la red de apoyo familiar de cada una.

EL LEGADO DE MARILÚ VILCHIS Y LA PROYECCIÓN INTERNACIONAL

La solidez de VIFAC emana de su fundadora, la señora Marilú Vilchis, cuya visión en la Ciudad de México transformó incluso el marco legal de las adopciones en el país. Lo que comenzó como una iniciativa local se ha expandido a 22 delegaciones en toda la República y ha cruzado fronteras, consolidándose como un organismo internacional con presencia en ciudades como Brownsville y, próximamente, París. Esta trayectoria respalda la seriedad de una institución que invita a las mujeres a confiar y acercarse sin temor.

El éxito de este modelo se mide en historias de éxito tangibles: desde redes de “co-housing” creadas entre las beneficiarias para apoyarse mutuamente en el sostenimiento y la educación, hasta testimonios de niños nacidos en la institución que hoy son ingenieros o adultos plenamente integrados a la sociedad.

Este 27 de mayo, VIFAC celebrará su vigésimo quinto aniversario en Puebla con un desayuno de gala en San José Actipán. El evento contará con la presencia de patrocinadores y voluntariado, y servirá de plataforma para exponer las áreas de desarrollo de las mujeres, realizar rifas y compartir testimonios de éxito. Es una invitación al sector empresarial y a la sociedad civil para sumarse a una red de apoyo que busca que ninguna mujer enfrente el futuro con miedo, sino con la certeza de que existe una mano amiga dispuesta a impulsar su potencial.