Estados Unidos confirmó su retiro de la UNESCO, argumentando que la permanencia en esta agencia cultural y educativa de la ONU no responde a sus intereses nacionales. La decisión, impulsada por la administración Trump, reabre un debate sobre el papel del país en organismos multilaterales y las consecuencias de su ausencia en la cooperación global.

Motivos detrás del retiro
La Casa Blanca justificó la medida por considerar que la UNESCO mantiene un sesgo contra Israel y respalda causas “divisivas”. Según el Departamento de Estado, esta postura contradice los intereses estratégicos estadounidenses. Audrey Azoulay, directora general del organismo, lamentó la decisión aunque afirmó que la salida era previsible y que la institución se preparó con antelación.
Otros factores clave:
- Críticas históricas: EU ya había abandonado la UNESCO en 1984 por supuesta mala gestión y regresó en 2003 tras reformas.
- Contribución económica: Washington aporta cerca del 8% del presupuesto actual del organismo, muy por debajo del 20% que cubría en años anteriores.
Contexto y antecedentes históricos
La UNESCO, creada en 1945 para promover la paz mediante la educación, la ciencia y la cultura, es conocida por designar sitios del Patrimonio Mundial como el Gran Cañón. La administración Trump ya había retirado al país de la OMS, el Consejo de Derechos Humanos y acuerdos internacionales, decisiones revertidas por Joe Biden en 2021. Con el regreso de Trump, EU revisa su papel en agencias de la ONU y detuvo también el financiamiento a la UNRWA, decisión que podría afectar programas culturales globales.
El retiro de Estados Unidos plantea interrogantes sobre la fortaleza del multilateralismo y la cooperación cultural global. Aunque la UNESCO asegura haber reducido su dependencia financiera del país, la medida podría limitar proyectos clave y tensar las relaciones diplomáticas en un escenario internacional cada vez más fragmentado.


