Puebla fue anunciada como la primera sede fuera de Europa de la Foodie Black Week 2026, un evento clave que posiciona a la entidad como un nuevo referente de la gastronomía internacional. Con una derrama económica proyectada superior a los 130 millones de pesos, el estado se prepara para consolidar su identidad culinaria en el escenario global.

Un escaparate internacional para la gastronomía poblana
La Foodie Black Week 2026 se realizará por primera vez fuera del continente europeo, y Puebla fue elegida como anfitriona por su riqueza culinaria y dinamismo empresarial. El evento busca impulsar a más de 500 restaurantes locales, además de bares, hoteles y centros de entretenimiento, mediante promociones y activaciones dirigidas tanto a poblanos como a visitantes.
Autoridades estatales destacaron que esta iniciativa forma parte de una estrategia integral para convertir a la gastronomía en un motor de desarrollo económico. Se espera que productores locales, chefs y emprendedores generen nuevas alianzas comerciales. El impacto incluirá oportunidades para las más de 32 mil unidades comerciales registradas en el estado, consolidando a Puebla como un epicentro culinario competitivo.
Alianzas y metas para un evento de alto impacto económico
La Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo de Puebla subrayó que este evento internacional no solo posiciona la marca Puebla, sino que fortalece toda su cadena de valor productiva. La proyección incluye una derrama superior a 130 millones de pesos y una proyección mediática de alcance nacional e internacional.
El comité organizador, junto con socios como CANIRAC y organismos empresariales, anticipa la generación de alianzas estratégicas y atracción de inversiones. Voceros como Juan José Mateos y Julio Silva afirmaron que Puebla cuenta con infraestructura y capital humano para competir con las grandes capitales gastronómicas del mundo. La meta: convertir la Foodie Black Week en un punto de inflexión turístico y económico para 2026.Con la Foodie Black Week 2026, Puebla no solo celebra su tradición gastronómica, sino que apuesta por un modelo de desarrollo basado en identidad, turismo y productividad. Este evento marcará un antes y un después en su proyección internacional como destino culinario estratégico en América Latina.


