El precio de la gasolina Magna sube tras la eliminación del subsidio fiscal, impactando directamente el bolsillo de los conductores. La medida coincide con una nueva estrategia de la Comisión Nacional de Energía (CNE) que busca agilizar la apertura de gasolineras en México. Ambas decisiones redefinen el panorama energético en el país.

Hacienda retira estímulo y gasolina Magna sube
La Secretaría de Hacienda suspendió, por decimocuarta semana consecutiva, el estímulo fiscal al IEPS en gasolina Magna, el combustible más utilizado por los mexicanos. Desde el 12 hasta el 18 de julio, los conductores pagarán 6.45 pesos extra por litro. Esta eliminación se suma a los aumentos internacionales del petróleo, impulsados por tensiones geopolíticas en el Mar Rojo.
Actualmente, el precio promedio nacional del litro de gasolina Magna es de 23.40 pesos, según PetroIntelligence. La gasolina Premium alcanza los 25.61 pesos y el diésel, clave para transportistas, llega a 26.25. Expertos advierten que el alza persistente en precios podría presionar aún más a sectores como el transporte y la logística. La medida responde a criterios de recaudación en un entorno económico inestable.
CNE acelera permisos para nuevas gasolineras
En contraste, la CNE aprobó una reducción en los plazos para trámites de expendio de petrolíferos, pasando de 90 a 70 días hábiles. La medida busca mejorar la cobertura del servicio, facilitar la inversión y garantizar la seguridad energética. La simplificación incluye requisitos más claros sobre el uso de suelo, legalidad del inmueble y pruebas de la cadena de suministro.
Los solicitantes ya no deberán presentar documentación excesiva y podrán demostrar su viabilidad comercial con esquemas más simples. Este cambio, enviado previamente a la Conamer, no implica nuevos costos para particulares. La iniciativa podría atraer nuevos actores al mercado y aumentar la competencia, beneficiando en el largo plazo al consumidor final.
El encarecimiento del combustible y la agilización de permisos muestran dos caras de la política energética actual. Mientras los automovilistas enfrentan mayores costos, se allana el camino para nuevos jugadores. El reto será equilibrar la eficiencia regulatoria con la estabilidad de precios en un entorno económico desafiante.


