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Gobierno canadiense frena huelga en Air Canada

Más de 700 vuelos al día se cancelaron, dejando a miles de pasajeros varados en Canadá y el extranjero.

El gobierno de Canadá obligó a Air Canada y a sus auxiliares de vuelo en huelga a regresar al trabajo mediante un arbitraje obligatorio. La medida busca frenar una crisis en plena temporada alta de viajes. Más de 130 mil pasajeros diarios resultaron afectados por la interrupción de operaciones.

Arbitraje forzado ante caos aeroportuario

La huelga estalló la madrugada del sábado tras meses de negociaciones estancadas entre el sindicato CUPE y la aerolínea. El desacuerdo se centraba en aumentos salariales y pago por tareas no remuneradas. Ante el colapso inminente, el gobierno federal actuó en menos de 12 horas, citando riesgos económicos y presión pública. La ministra de Empleo, Patty Hajdu, aseguró que la medida no elimina derechos laborales, pero era necesaria. Más de 700 vuelos diarios fueron suspendidos, dejando a miles varados dentro y fuera de Canadá. Se trata de una de las medidas laborales más polémicas aplicadas por el actual gobierno en lo que va del año.

Críticas sindicales y reacción empresarial

El sindicato calificó la intervención como una violación al derecho de huelga y acusó favoritismo hacia la empresa. Air Canada no comentó tras la orden, aunque previamente advirtió que la normalización tardaría al menos una semana. La Junta de Relaciones Industriales deberá mantener vigente el contrato colectivo mientras el árbitro delibera. Empresarios y cámaras comerciales respaldaron la decisión oficial para evitar un impacto mayor en turismo y logística. Expertos recordaron que el gobierno ha intervenido en al menos 45 huelgas similares desde 1950. Algunos analistas advierten que esto podría sentar un precedente en conflictos laborales futuros del sector aéreo y ferroviario.

El conflicto entre Air Canada y su personal de vuelo muestra la tensión entre derechos laborales y la estabilidad económica. El arbitraje podría frenar temporalmente la crisis, pero deja abiertas dudas sobre el equilibrio en futuras negociaciones colectivas en el sector aéreo.