Google cerró un acuerdo histórico para asegurar energía hidroeléctrica en Estados Unidos, invirtiendo 3,000 millones de dólares. Este movimiento busca garantizar electricidad limpia para sus centros de datos y operaciones de inteligencia artificial, en medio de una creciente demanda energética impulsada por la digitalización.

Google y Brookfield sellan el mayor pacto hidroeléctrico
El convenio, firmado con Brookfield Asset Management, incluye contratos iniciales de compra de energía por 20 años. La alianza modernizará dos plantas hidroeléctricas en Pensilvania y permitirá a Google acceder hasta a 3,000 megavatios de energía renovable.
Este suministro se destinará principalmente a los centros de datos en regiones clave:
- Mercado PJM: la red eléctrica más grande de EE. UU. que abarca 13 estados.
- Mercado MISO: con presencia en Wisconsin, Michigan e Indiana.
La iniciativa también prevé flexibilidad para expandirse a otras áreas, fortaleciendo la estabilidad del sistema eléctrico.
Impacto en IA y centros de datos
El acuerdo coincide con la inversión planificada de Google de 25,000 millones de dólares en centros de datos en Pensilvania y estados vecinos. Estos complejos son esenciales para aplicaciones de inteligencia artificial y servicios en la nube, tecnologías que elevan la demanda eléctrica a niveles récord.
Expertos del sector advierten que será necesario combinar diversas fuentes de energía limpia para sostener esta transición. Según Amanda Peterson Corio, ejecutiva de Google, la colaboración contribuirá a una red más sólida y sostenible. Brookfield, por su parte, subraya que la digitalización exige suministros energéticos a gran escala.
Esta apuesta refuerza el liderazgo de Google en compromisos ambientales y transformación digital. Si la tendencia continúa, acuerdos similares podrían redefinir el mapa energético de EE. UU., acelerando la transición hacia fuentes limpias y consolidando la infraestructura que demanda la inteligencia artificial.


