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Gotas oculares para la presbicia: Estados Unidos aprueba Vizz

Vizz podría comenzar a comercializarse en farmacias de Estados Unidos a partir de octubre de 2025.

Estados Unidos ha aprobado Vizz, un innovador tratamiento ocular que podría transformar la vida de millones con presbicia. Estas gotas prometen restaurar la visión cercana hasta por 10 horas con una sola aplicación diaria. 

Una alternativa eficaz a gafas y lentillas

La presbicia afecta a más de 1.900 millones de personas en el mundo, una cifra que se duplicará en 2050 según la OMS. Frente a esta tendencia, la FDA ha autorizado Vizz, un colirio desarrollado por LENZ Therapeutics, capaz de devolver nitidez en la visión cercana en solo 30 minutos.

Su principio activo, la acelidina, genera un “efecto agujero de alfiler” al contraer suavemente la pupila, sin forzar los músculos oculares. A diferencia de tratamientos anteriores como Vuity, Vizz evita efectos secundarios graves gracias a su acción localizada.

En ensayos clínicos:

  • Participaron más de 680 personas.
  • Se mantuvo la eficacia por hasta 10 horas.
  • Se reportaron efectos leves: visión tenue (16%), irritación (20%) y cefalea (13%).

Un cambio de paradigma para el tratamiento de la presbicia

La aprobación de Vizz marca un hito en la oftalmología moderna. Con una aplicación diaria, esta solución no invasiva podría reemplazar el uso de gafas de lectura para millones de adultos. Expertos como Marc Bloomenstein afirman que Vizz redefine el estándar terapéutico en optometría.

Los estudios clínicos Fase 3 avalaron su eficacia con pruebas doble ciego y control de placebo. La mejora en la visión cercana fue constante y reproducible durante seis meses de seguimiento.

Se espera que Vizz esté disponible en farmacias estadounidenses en octubre de 2025, mientras la empresa proyecta su expansión hacia Canadá y China. La entrada al mercado europeo aún no tiene fecha confirmada.

Con Vizz, la ciencia ofrece una respuesta práctica y eficaz al deterioro visual asociado a la edad. Su adopción masiva podría reducir drásticamente la dependencia de gafas, mejorando la calidad de vida global. El futuro del tratamiento de la presbicia ya no depende solo de lentes.