
Grupo México Transportes (GMXT), brazo ferroviario del conglomerado de Germán Larrea, concretó su salida definitiva de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tras recibir el aval de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). La decisión, que surtió efecto el 15 de enero de 2026, marca un nuevo capítulo en la estrategia de la compañía.
Salida estratégica y fideicomiso para accionistas
Desde junio de 2025, GMXT inició los trámites para cancelar su registro bursátil, respaldado por más del 97% de su capital social. Para facilitar el proceso, constituyó un fideicomiso destinado a adquirir las acciones no colocadas durante la Oferta Pública de Adquisición (OPA), el cual estará activo hasta julio de 2026 o hasta agotar la recompra de títulos.
Grupo México Transportes argumentó que operar como empresa privada le permitirá optimizar su estructura de capital, reducir cargas regulatorias y ganar agilidad operativa. Esta estrategia responde a una “revisión interna” y a la necesidad de adaptarse a un entorno financiero cambiante.
Un reflejo de la tendencia en la BMV
La salida de GMXT no es un caso aislado. En la última década, al menos 33 compañías han abandonado la BMV, incluyendo nombres como Lala, Santander México y Monex. Factores como baja bursatilidad, costos administrativos y precios por debajo del valor real han motivado estos retiros.
Además, el retiro de GMXT se da en un contexto donde la BMV apenas comienza a recuperarse de una sequía de nuevas ofertas, interrumpida en 2025 con la llegada de Esentia y Fibra Next. Mientras tanto, Grupo Carso, de Carlos Slim, decidió mantener su participación en GMXT sin adherirse a la OPA.
La salida de una de las ferroviarias más importantes del país plantea dudas sobre el futuro de los mercados públicos en México, donde cada vez más emisoras optan por caminos privados.


