Intel ha anunciado un recorte del 15% de su fuerza laboral a nivel mundial, como parte de un plan para reducir costos. La compañía también ha cancelado proyectos clave en Europa, afectando su presencia estratégica en la región. Esta decisión refleja los desafíos que enfrenta el gigante tecnológico en un mercado cada vez más competitivo.

Intel reestructura su plantilla a escala global
En un movimiento significativo, Intel ha confirmado la eliminación del 15% de empleos este año teniendo como plan finalizar el año con 75.000 trabajadores “básicos”. La medida forma parte de un plan de ahorro que busca mejorar la eficiencia operativa y estabilizar sus finanzas. Esto se da después de que en el último trimestre la empresa reportara pérdidas de 2.900 millones de dólares.
Los recortes afectan tanto a áreas técnicas como administrativas, y se concentran en Estados Unidos y Europa. Analistas señalan que esta decisión responde a la baja demanda de semiconductores y al incremento de costos de producción. Además, se espera que la reestructuración continúe durante 2025.
Abandono de proyectos europeos y repliegue estratégico
Intel ha descartado expandirse en países como Alemania, Irlanda y Polonia, donde tenía planes avanzados de inversión. La compañía detuvo varias iniciativas ligadas a nuevas fábricas y centros de investigación. La cancelación de proyectos en Alemania, Irlanda y Polonia representa un giro inesperado en la estrategia europea de Intel, tras años de negociaciones e iniciativas de expansión tecnológica en la región
En contraste, Intel enfoca sus recursos en lugares donde ya tiene infraestructura consolidada. Esta estrategia busca reducir riesgos y concentrar esfuerzos en mercados con mayor retorno.
El repliegue global de Intel refleja un cambio profundo en su modelo operativo. En un entorno de alta competencia y presión financiera, la empresa redefine sus prioridades, lo que podría marcar una tendencia para otras tecnológicas con presencia internacional.


