Jerry Greenfield, cofundador de Ben & Jerry’s, anunció su salida de la empresa tras 47 años, denunciando que Unilever ha silenciado su activismo social. El conflicto por la postura frente a Gaza y el recorte de independencia provocaron la ruptura.

Unilever y la pérdida de valores en Ben & Jerry’s
Greenfield acusa a Unilever de desmantelar la misión social que dio origen a la marca. Según él, el compromiso con la justicia social fue reemplazado por intereses corporativos.
Desde la compra en 2000, la promesa de independencia se ha erosionado progresivamente.
Las tensiones se agravaron con el conflicto en Gaza, luego de que Ben & Jerry’s denunciara lo ocurrido como “genocidio”.
La ruptura incluyó estos hitos:
- En 2021, Ben & Jerry’s dejó de vender en territorios ocupados por Israel.
- En 2024, Unilever fue demandada por censurar mensajes en apoyo a Palestina.
- En 2025, fue despedido el CEO Dave Stever por expresarse públicamente a favor de esta causa.
Reacción pública y consecuencias empresariales
La carta de despedida fue publicada por Ben Cohen en la red X, acompañada del hashtag #FreeBenAndJerrys.
Greenfield afirma que ya no podía “conscientemente” formar parte de una marca cuya voz fue acallada.
Magnum Ice Cream Company, unidad de Unilever, rechazó sus acusaciones y defendió su compromiso con los valores de la marca.
El conflicto se intensifica mientras Unilever prepara la salida a bolsa de su división de helados.
Los fundadores intentaron recomprar Ben & Jerry’s, ofreciendo entre 1.5 y 2.5 mil millones de dólares, sin éxito.
Cohen exige que la empresa recupere su independencia para preservar su identidad social.
La salida de Greenfield refleja una creciente tensión entre valores fundacionales y estructuras corporativas globales. El caso podría abrir debate sobre el futuro del activismo empresarial bajo grandes conglomerados como Unilever.


