Los Angeles Lakers, la legendaria franquicia de la NBA hogar de Magic Johnson, Kobe Bryant y LeBron James, experimentó el cambio de propietarios más significativo de su historia moderna. La familia Buss, que controlaba el destino del equipo desde 1979, acordó vender la participación mayoritaria a Mark Walter, CEO de TWG Global y propietario de Los Angeles Dodgers, en una operación valorada en $10,000 millones de dólares.

Récord histórico en transacciones deportivas globales
Esta venta pulveriza todos los registros previos en el mercado deportivo estadounidense, superando la venta de los Boston Celtics por $6,100 millones y los Washington Commanders por $6,050 millones. La transacción establece un nuevo paradigma en la valoración de franquicias deportivas. Jerry Buss había adquirido originalmente los Lakers en 1979 por apenas $67.5 millones en un paquete que incluía los Kings de hockey y el Forum.
Estrategia de expansión
Mark Walter, quien ya poseía una participación minoritaria en los Lakers desde 2021, lidera TWG Global, un conglomerado que controla múltiples propiedades deportivas de élite: Los Angeles Dodgers (campeones de la Serie Mundial 2024), Chelsea FC, el equipo Cadillac de Fórmula 1, las Sparks de la WNBA, y torneos como la Billie Jean King Cup. La estrategia de Walter replica el éxito obtenido con los Dodgers, donde inversiones estratégicas, incluyendo el contrato de $700 millones para Shohei Ohtani, resultaron en el campeonato mundial de 2024.
Jeanie Buss mantendrá su posición ante el consejo de propietarios de la NBA. La familia Buss, bajo cuya administración los Lakers conquistaron 11 títulos de los 17 totales en su historia, supervisa esta transición que marca el final de una era dorada. TWG Global también mantiene influencia en sectores financieros (Guggenheim) y tecnológicos (inteligencia artificial), posicionando a los Lakers dentro de un ecosistema empresarial diversificado con capacidad de inversión sin precedentes.


