La pelea entre Canelo Álvarez y Terence Crawford no solo fue un éxito deportivo, sino también un evento histórico para el boxeo. Celebrada en Las Vegas y transmitida globalmente por Netflix, rompió esquemas tradicionales. El púgil mexicano se impuso en el ring y se llevó una bolsa estimada de hasta 150 millones de dólares.

Una transmisión inédita por error y estrategia
Canelo Álvarez reveló que la pelea fue transmitida por Netflix debido a un descuido contractual. Aunque el púgil tenía el control sobre los derechos de transmisión en México, una omisión legal cedió esos derechos a la plataforma. “Me llevaron entre las patas”, reconoció el campeón, aunque también señaló que aprendió la lección.
El resultado fue una transmisión global sin precedentes, sin costo adicional de PPV, lo que abrió el evento a millones de hogares. La pelea se integró a la agenda de Riyadh Season, respaldada por Arabia Saudita, con el objetivo de posicionar sus eventos en la élite del deporte internacional. La participación de figuras como Dana White y el jeque Turki Al-Alshikh consolidó esa apuesta.
Esta estrategia marca un giro radical en la forma en que se monetiza el boxeo: Netflix no solo distribuyó la señal, sino que asumió el rol de socio comercial. En lugar de depender de ventas por evento, los ingresos provienen de derechos de transmisión, patrocinios globales y proyecciones de audiencia.
Un triunfo deportivo y financiero
Más allá del resultado, el boxeador tapatío se convirtió en el mexicano mejor pagado en la historia del deporte. Su bolsa osciló entre los 100 y 150 millones de dólares, según estimaciones no oficiales.
Crawford, por su parte, habría ganado entre 10 y 50 millones. La bolsa total del evento alcanzó los 200 millones, incluyendo un anillo con valor de 100 mil dólares y un cinturón de campeón valuado en 188 mil. Esta pelea sentó un nuevo precedente en la economía del boxeo.
La pelea entre Canelo Álvarez y Terence Crawford no solo captó la atención del mundo deportivo, sino que redefinió la forma en que se consumen los grandes eventos de boxeo. El modelo de transmisión por streaming y las cifras históricas de la bolsa podrían marcar el inicio de una nueva era.


