Las lluvias monzónicas en Pakistán han provocado una emergencia nacional. Con más de 320 muertos y comunidades enteras devastadas, el país enfrenta una de las peores catástrofes climáticas del año. Las autoridades redoblan esfuerzos de rescate ante un pronóstico que anuncia más precipitaciones.

Lluvias monzónicas provocan tragedia humanitaria
En menos de una semana, lluvias torrenciales y deslizamientos de tierra dejaron más de 320 víctimas mortales, principalmente en la región montañosa de Khyber Pakhtunkhwa. El distrito de Buner ha sido el más afectado, con más de 180 fallecidos y cientos de viviendas destruidas. Las inundaciones arrasaron con caminos, cultivos y tejados, atrapando a familias enteras bajo los escombros. Además:
- Se reportan desaparecidos en múltiples provincias.
- El ejército y cuerpos civiles coordinan operativos de rescate.
- Se instalaron campamentos médicos y centros de alimentación.
Gobierno moviliza recursos ante daños crecientes
El primer ministro Shehbaz Sharif prometió utilizar todos los recursos disponibles para apoyar a las zonas afectadas. Se desplegó maquinaria pesada para despejar vías, y helicópteros intentan llegar a zonas incomunicadas. Sin embargo, un accidente aéreo cobró la vida de cinco rescatistas. La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres informó que la temporada monzónica, activa desde junio, ha superado los niveles históricos de afectación. También se alertó que las lluvias continuarán hasta el 21 de agosto, lo que podría agravar la crisis humanitaria en zonas rurales y fronterizas.
Pakistán enfrenta una grave crisis por el impacto de fenómenos climáticos extremos. La situación podría empeorar en los próximos días, dejando a miles más en situación de vulnerabilidad. La atención internacional será clave para apoyar los esfuerzos de reconstrucción y asistencia.


