México cerró el año 2025 con una de las tasas de desempleo más bajas a nivel global. De acuerdo con cifras publicadas por autoridades federales, el país registró una tasa de desempleo en México de 2.7%, lo que lo posiciona en el segundo lugar mundial, sólo por debajo de Japón, con 2.6%.

El ranking de desocupación incluye también a economías como Alemania, Países Bajos, Australia y Estados Unidos. Las cifras, correspondientes al cierre del cuarto trimestre, fueron comparadas con datos de organismos internacionales. En paralelo, el Instituto Mexicano del Seguro Social informó un récord de 22.8 millones de empleos formales hasta noviembre, de los cuales el 86.7% son permanentes.
Algunos analistas destacan que, aunque la cifra refleja una mejora en la ocupación, no representa de forma completa la situación del mercado laboral. Persisten altos niveles de informalidad y existen diferencias en la calidad de los empleos, particularmente en cuanto a acceso a prestaciones, estabilidad y nivel salarial.
Por su parte, el entorno macroeconómico también ha influido. La apreciación del peso mexicano durante el año, junto con el desempeño positivo de sectores clave como la minería, especialmente en la producción de plata, han sido señalados como factores que podrían haber favorecido la estabilidad en el empleo.
El seguimiento a la tasa de desempleo en México continuará siendo relevante en 2026. Las cifras permiten establecer comparaciones internacionales, pero el análisis de fondo deberá incluir otros indicadores laborales como informalidad, subempleo y condiciones contractuales. La evolución económica, los cambios regulatorios y el comportamiento de sectores productivos serán determinantes en la dinámica del empleo en los próximos meses. Una visión integral será necesaria para interpretar correctamente los avances y los desafíos pendientes.


