• 00
  • 00

México suspende envíos de petróleo a Cuba en medio de presiones geopolíticas

El gobierno mexicano confirmó la pausa en los envíos de petróleo a Cuba, calificándola como una decisión soberana de Petróleos Mexicanos (Pemex) en un contexto de tensiones diplomáticas con Estados Unidos.

El último cargamento llegó a La Habana a mediados de enero: 86 mil barriles de crudo ligero de alta calidad, principalmente mezclas Istmo y Olmeca. Estos hidrocarburos son particularmente valiosos para México, pues su refinación interna genera mayores márgenes económicos que los crudos pesados.

Calidad estratégica del crudo enviado

Especialistas señalan que Cuba recibe desde 2023 los mejores petróleos mexicanos debido a la antigüedad de sus refinerías, incapaces de procesar crudos pesados con alto contenido de azufre. Sin embargo, este gesto solidario implica un costo de oportunidad significativo para Pemex, que enfrenta una producción en declive y exportaciones mínimas en décadas.

México se convirtió en el principal proveedor energético de la isla tras la reducción de suministros venezolanos, derivada de la caída en su producción y la reciente captura del presidente Nicolás Maduro. Durante 2025, Pemex envió en promedio 20 mil barriles diarios, equivalentes a casi un buque mensual.

Soberanía frente a presiones externas

La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la política energética hacia Cuba responde a principios históricos de no intervención y autodeterminación. Aunque no descartó reanudar los envíos en el futuro, evitó vincular la suspensión con las presiones estadounidenses, aunque fuentes internacionales apuntan a temores de represalias del gobierno de Donald Trump.

Cada barril de petróleo ligero destinado a la isla representa un recurso que México deja de refinar o comercializar en mercados más rentables. La decisión actual refleja un equilibrio delicado entre compromisos históricos de solidaridad y las limitaciones económicas de una paraestatal en crisis financiera.