Anthropic advirtió que los modelos pequeños de inteligencia artificial podrían adquirir en pocos meses la capacidad de replicarse sin intervención humana entre dispositivos conectados. Esa posibilidad llevaría su funcionamiento más allá de los centros de datos, hasta equipos utilizados en hogares y oficinas.

Replicación de IA en IoT
La empresa explicó que agentes ya logran rastrear redes, aprovechar fallas de seguridad y transferir los componentes del modelo a otros equipos. Los sistemas compactos, sin embargo, todavía cometen errores cuando deben enlazar todas las operaciones de manera autónoma.
Como parte de sus pruebas, Anthropic consiguió distribuir la ejecución de Gemma4-26B-A4B, un sistema de 26.000 millones de parámetros, entre 15 receptores de televisión de bajo costo. Qwen3.5-9B logró preparar servidores para funcionar en ocho de nueve clases de hardware evaluadas.
La expansión podría alcanzar cámaras, electrodomésticos y altavoces inteligentes. Varios aparatos podrían aportar capacidad de cálculo sin depender de un centro de datos.
Seguridad de la IA distribuida
El riesgo sería la dificultad de detener sistemas repartidos entre aparatos vulnerables. A diferencia de una instalación central que puede desconectarse, esa distribución obligaría a identificar e intervenir cada dispositivo comprometido.
Anthropic distingue este escenario de los programas maliciosos convencionales, porque los agentes de IA pueden modificar sus acciones ante obstáculos técnicos. La empresa no afirma que esa propagación ya esté ocurriendo en aparatos domésticos, sino que advierte sobre avances que podrían hacerla viable.


