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Movistar confirma su salida de México tras 20 años de operación

Tras más de 20 años en México, Movistar concluye una etapa marcada por la rivalidad con Telcel y AT&T.

Movistar anunció oficialmente su salida de México, una decisión que impactará a más de 23 millones de usuarios. La empresa de telecomunicaciones, propiedad de Telefónica, repliega sus operaciones de Hispanoamérica como parte de una nueva estrategia centrada en Europa. 

Telefónica reorganiza su presencia internacional

La salida de Movistar de México es parte de un retiro más amplio de Telefónica de Hispanoamérica, que incluye también a Chile y Venezuela. Esta medida ocurre después de haber abandonado Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador, y mientras avanza su retirada en Colombia.

La firma española planea concentrarse en sus mercados más rentables: España, Alemania y Reino Unido. Esta decisión estratégica fue confirmada por Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, durante la presentación de resultados financieros de 2025.

Con más de dos décadas en México, la compañía cierra un ciclo marcado por una fuerte competencia con Telcel y AT&T. Pese al retiro, el presidente de Movistar México, Camilo Aya, aseguró que se mantendrá el compromiso con la conectividad hasta el cese definitivo de operaciones.

Resultados positivos no evitaron la salida

Durante el tercer trimestre de 2025, Movistar México reportó un crecimiento de 2.7% en ingresos por servicios, gracias al alza del segmento pospago. Se sumaron 129 mil nuevos clientes y se lanzó una renovada oferta bajo el nombre “¿Qué Plan?”.

El EBITDA, indicador de rentabilidad operativa, aumentó 25.2%, impulsado por una estrategia de optimización de gastos y eficiencia en sus operaciones. No obstante, estos logros no alteraron la decisión corporativa de retirada.

Aya afirmó que, mientras sigan activos, continuarán promoviendo una digitalización inclusiva y sostenible en el país. Este enfoque apunta a minimizar el impacto para usuarios y socios estratégicos.

La salida de Movistar de México marca un cambio clave en el mapa de las telecomunicaciones latinoamericanas. Aunque el proceso aún no tiene fecha final, su ejecución será gradual. El mercado deberá adaptarse a una nueva configuración, mientras Telefónica redefine su enfoque hacia escenarios más rentables y competitivos.