La propuesta de pagos digitales en gasolineras y casetas entró al centro de la agenda económica luego de que Claudia Sheinbaum anunciara, en la 89 Convención Bancaria, que ambos servicios deberán transitar este año hacia esquemas electrónicos. La medida busca reducir el uso de efectivo, simplificar operaciones cotidianas y ampliar la digitalización financiera en el país.

Pagos digitales en gasolineras y casetas: el giro operativo
El anuncio no se limita a sustituir billetes por tarjetas o transferencias. También contempla simplificar el uso de CoDi, la plataforma de cobro digital del Banco de México, con la intención de facilitar pagos sin comisiones y hacer más uniforme la experiencia del usuario.
El cambio también responde a problemas prácticos. Uno de ellos es la evasión en autopistas, una fuga que representa pérdidas millonarias al año y que ha sido señalada como un obstáculo para la operación de la infraestructura carretera.
Banca, crédito y digitalización económica
La iniciativa fue presentada en un contexto más amplio de modernización financiera. Durante el encuentro, Sheinbaum pidió a la banca ampliar el crédito, sobre todo para pymes, y la ABM asumió el compromiso de elevarlo hasta 45% del PIB en los próximos años.
Además, el plan conecta con otras acciones oficiales: digitalización del Banco del Bienestar, simplificación de trámites empresariales y una ventanilla única para inversión. En paralelo, la banca propuso incentivos para favorecer pagos electrónicos en estaciones de servicio.Más que una medida tecnológica, los pagos digitales en gasolineras y casetas revelan el intento de convertir transacciones masivas en palanca de formalización económica. El reto no será solo anunciar el cambio, sino garantizar que funcione para usuarios, comercios y regiones donde el efectivo aún domina la vida diaria.


