Philipp Navratil fue nombrado nuevo director general de Nestlé, luego de la destitución inmediata de Laurent Freixe por violar el código de conducta de la empresa. La medida responde a una investigación interna que evidenció una relación no declarada con una subordinada. El caso reaviva el debate sobre ética corporativa en empresas globales.

Un cambio abrupto en la cúpula de Nestlé
La multinacional suiza cesó a Laurent Freixe tras confirmarse que ocultó una relación romántica con una empleada bajo su supervisión directa. Esta infracción al código de conducta fue considerada un conflicto de intereses.
La investigación fue impulsada por una denuncia interna y liderada por Paul Bulcke, presidente del consejo, y el consejero independiente Pablo Isla.
Nestlé comunicó que Freixe no recibirá indemnización y resaltó que sus valores corporativos son innegociables.
Casos similares han ocurrido en otras grandes empresas:
- Bernard Looney (BP) renunció en 2023 por falta de transparencia.
- Steve Easterbrook (McDonald’s) fue despedido en 2019 por relaciones no declaradas.
Philipp Navratil, continuidad estratégica sin improvisaciones
Navratil comenzó su carrera en Nestlé en 2001 y ha liderado varias divisiones clave en América Latina. Recientemente dirigió la unidad de café global, incluyendo Nescafé y Starbucks.
En sus primeras declaraciones como CEO, aseguró que dará continuidad al plan de valor de la compañía.
El presidente Bulcke afirmó que la estrategia de Nestlé no se verá afectada, y que la estabilidad operativa está garantizada.
El nombramiento de Navratil marca un nuevo capítulo para Nestlé, enfocado en recuperar la confianza interna y externa. La transparencia y el respeto a las normas éticas se consolidan como pilares esenciales para la sostenibilidad del liderazgo empresarial en tiempos de escrutinio público.


