Un equipo de investigadores reconoció a Pygoscelis kerguelensis, el pingüino papúa del sureste, como especie independiente. Su hábitat está en Kerguelén, archipiélago del sur del océano Índico situado casi 2.000 kilómetros al norte de la Antártida. La descripción representa la primera incorporación de una especie de pingüino en más de un siglo y reordena la clasificación del complejo papúa.

Genética del pingüino papúa
La investigación reunió especialistas de Estados Unidos y Chile y apareció en Communications Biology. La muestra genética abarcó 64 individuos de diez colonias de cría distribuidas entre Sudamérica y la Antártida. Los genomas permitieron distinguir cuatro especies dentro del grupo: norte, sur, sureste y este. El equipo calcula que la separación entre ellas ocurrió hace entre 300.000 y 500.000 años.
El aislamiento poblacional se relacionó con dos rasgos: una alimentación poco especializada y el retorno habitual a los mismos lugares para reproducirse. Menos desplazamientos entre colonias favorecieron adaptaciones locales y la acumulación de diferencias genéticas durante cientos de miles de años.
Cambio climático amenaza hábitats subantárticos
Las proyecciones climáticas añaden un riesgo para los grupos subantárticos. En un escenario moderado de calentamiento, las zonas que ocupan hoy podrían dejar de ser habitables antes de 2050, mientras habría pocas islas cercanas aptas para su traslado. El papúa del sur, presente en la Antártida, afrontaría un impacto menor. La información generada también será aprovechada en estudios sobre gripe aviar.


