La aseguradora Quálitas proyecta una pérdida de 2,000 millones de pesos derivada de una reforma fiscal que impide acreditar el IVA pagado a terceros. Esta modificación, parte del Paquete Económico 2026, marcará el cierre de litigios históricos y afectará directamente las utilidades de la empresa a partir del ejercicio 2025.

Tras una larga disputa legal, el Congreso aprobó que las aseguradoras no podrán deducir el IVA transferido por proveedores de siniestros. Esta medida entrará en vigor en 2026, pero su efecto contable comenzará desde 2025. Para Quálitas, esto implicará reconocer ese IVA como gasto no acreditable, impactando su utilidad neta.
La reforma también establece la eliminación de contingencias fiscales previas a 2024, cerrando procesos administrativos y juicios en curso. Quálitas optó por adherirse, al considerar que esto aporta certidumbre a su operación y accionistas. Así, la empresa da por terminado un proceso que llevaba varios años en tribunales.
El impacto económico para la aseguradora líder
Quálitas, con más de 6 millones de autos asegurados en América Latina y Estados Unidos, es líder en el ramo automotriz. Estima que la reforma representará una pérdida no recurrente de 2,000 mdp en 2025. El cálculo final dependerá de las reglas contables que aún están por publicarse.
La decisión afecta principalmente el modelo operativo de aseguradoras que dependen de servicios de terceros. Al no poder acreditar el IVA, aumentan sus costos y reducen sus márgenes. Aunque dolorosa, la medida permitirá a Quálitas limpiar su balance y enfocarse en estrategias futuras sin cargas fiscales heredadas.
La pérdida estimada por Quálitas revela el peso real de los cambios fiscales en sectores clave como el asegurador. A largo plazo, la claridad normativa podría fortalecer su posición, aunque el corto plazo impone ajustes estratégicos y financieros profundos.


