Florentino Pérez abrió otro ciclo al frente del Real Madrid tras derrotar a Enrique Riquelme en unas elecciones que reactivaron la vida interna del club después de dos décadas sin votación presidencial. El resultado confirmó el respaldo al dirigente de 79 años y deja decisiones deportivas y societarias de alto impacto.

Un triunfo amplio tras una campaña intensa
Pérez obtuvo 21,741 votos, equivalentes al 65% del total, frente a los 11,814 sufragios de Riquelme, quien alcanzó 35%. El conteo se extendió por dudas sobre papeletas enviadas por correo, aunque la diferencia hizo irrelevante cualquier ajuste posterior. Con este mandato, seguirá hasta 2030 y se encamina a una séptima etapa directiva. En su mensaje, presentó la jornada como prueba de unidad institucional y prometió mantener el trabajo orientado a títulos, después de imponerse en todas las mesas electorales y consolidar una ventaja prevista por sondeos.
La agenda que viene para el club
El resultado no solo define quién gobierna el club. También acelera una agenda con decisiones sensibles:
- posible regreso de José Mourinho al banquillo;
- fichajes perfilados de Konaté y Dumfries;
- eventual oferta de 150 millones de euros por un jugador no revelado;
- consulta a socios sobre vender 5% del patrimonio.
Riquelme había centrado su oposición en ese último punto y anticipó vigilancia pública si avanzaba el referéndum. Su proyecto también prometía 10,000 abonos, figuras históricas en cargos deportivos y grandes incorporaciones que luego fueron desmentidas por sus entornos cercanos.
La elección refuerza la continuidad de un modelo marcado por éxitos deportivos, gestión presidencial fuerte y decisiones de gran escala. El examen llegará cuando el club convierta el respaldo electoral en consensos internos para cambios capaces de alterar su estructura futura.


