La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma aduanera impulsada por Claudia Sheinbaum. Con 338 votos a favor y 129 en contra, el dictamen propone una reestructuración profunda del sistema aduanero, priorizando el control digital, endureciendo sanciones y creando nuevas figuras administrativas.

Nuevas reglas y organismos para el control aduanero
La reforma aduanera incluye la creación del Consejo Aduanero, presidido por la Secretaría de Hacienda. Este organismo decidirá sobre otorgamientos y sanciones de patentes aduanales.
La patente de agente aduanal tendrá vigencia de 20 años y requerirá recertificación trianual. Además, se tipifican nuevas infracciones con sanciones más severas para quienes violen los procedimientos.
Entre las medidas clave destacan:
- Simplificación de trámites para empresas de mensajería.
- Autorización directa por la ANAM para ciertos sectores.
- Revisión del régimen de depósito fiscal y recintos estratégicos.
Se busca así una vigilancia aduanera más estricta y transparente.
Críticas de la oposición y contexto político reciente
Desde la oposición, se acusó que la reforma aduanera no ataca la corrupción estructural, sino que centraliza el poder en la autoridad fiscal. El PAN advirtió que se empodera sin contrapesos a la SHCP y se criminaliza al sector formal.
Este debate surge tras revelaciones de la FGR sobre contrabando masivo de combustible, donde funcionarios aduaneros y marinos estarían implicados.
La iniciativa modifica 65 artículos, añade 44 y deroga 9. Según Morena, se trata de un paso hacia un sistema más justo y seguro que beneficie al país entero, no solo a particulares.
La reforma podría redefinir el comercio exterior en México, pero enfrenta resistencia por su enfoque centralizador. Su éxito dependerá de su aplicación real y de que no reproduzca los vicios que busca erradicar.


