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Renuncia el CEO de Air Canadá tras crisis por accidente y polémica lingüística 

A pesar de ser una compañía privada, Air Canada se rige por la Ley de Lenguas Oficiales.

La aerolínea más importante de Norteamérica enfrenta una reestructuración en su cúpula directiva. El presidente y director ejecutivo de Air Canada, Michael Rousseau, ha anunciado oficialmente que dejará su cargo antes de que finalice el tercer trimestre de 2026. Esta decisión se produce en el epicentro de una crisis de reputación que combina una tragedia operativa con una sensible controversia política y cultural en Canadá, relacionada con el bilingüismo oficial del país.

La chispa que detonó su salida fue el manejo comunicativo tras el accidente fatal ocurrido el pasado 22 de marzo en el aeropuerto LaGuardia, en Nueva York. Rousseau emitió un mensaje de video de casi cuatro minutos para expresar sus condolencias; sin embargo, el discurso fue realizado íntegramente en inglés. Esta omisión del francés fue percibida como una afrenta directa en la provincia de Quebec, donde se encuentra la sede de la compañía, y donde el francés es el único idioma oficial y un pilar de la identidad cultural.

La tormenta política no tardó en escalar. Figuras de alto nivel, como el jefe de gobierno de Quebec, François Legault, solicitaron abiertamente su dimisión, mientras que el comisionado de las Lenguas Oficiales de Canadá expresó su profunda decepción. Aunque Air Canada es una entidad privada, está legalmente sujeta a la Ley de Lenguas Oficiales, que obliga a las instituciones federales y a ciertas empresas estratégicas a ofrecer servicios y comunicaciones en ambos idiomas.

A pesar de que Rousseau emitió posteriormente un comunicado bilingüe disculpándose y argumentando sus intentos por aprender francés, la presión de los accionistas y del gobierno resultó insostenible. Con esta renuncia, la aerolínea busca cerrar un capítulo de tensiones sociales y centrar sus esfuerzos en recuperar la confianza del público tras el siniestro en Nueva York, reafirmando su compromiso con la diversidad lingüística que define al Estado canadiense.