Pocas trayectorias logran conjugar experiencia, visión y valores humanos como la de Juan José Solana, actual presidente de USEM Puebla (Unión Social de Empresarios de México). Su historia no se mide solo en cargos o años de servicio, sino en una convicción profunda: poner a la persona en el centro de toda actividad empresarial. Desde su llegada a la organización, su gestión ha buscado un equilibrio entre rentabilidad, responsabilidad social y trascendencia humana.

La relación de Solana con USEM es casi hereditaria. Su padre presidió tanto el capítulo Puebla como la confederación nacional, y esa influencia marcó el inicio de una vocación que hoy se mantiene firme. Su primer contacto profesional fue precisamente en el organismo, cuando asumió la dirección local en 2009. Desde entonces, ha recorrido un camino constante como consejero y formador, hasta ocupar la presidencia que hoy ejerce con una clara orientación humanista.
Más que un cargo, su liderazgo representa continuidad. Solana ha sabido tomar la estafeta de generaciones anteriores para consolidar una visión que trasciende sectores industriales o gremiales. USEM, a diferencia de las cámaras tradicionales, no agrupa a empresas por tipo de industria, sino por una ideología compartida: la búsqueda del bien común a través de los negocios.
LA PERSONA EN EL CENTRO DE LA EMPRESA
La propuesta de USEM, bajo la presidencia de Solana, gira en torno a un principio esencial: la empresa existe para servir a las personas. La rentabilidad no es un fin aislado, sino una herramienta para generar bienestar. Este enfoque redefine la noción de responsabilidad social empresarial; no se trata únicamente de retribuir a la sociedad, sino de crear una cultura donde cada decisión corporativa considere su impacto humano, ambiental y comunitario.
El organismo impulsa programas de formación continua que promueven esta filosofía en todos los niveles. Desde diplomados para directivos y mandos medios, hasta cursos in situ dentro de las propias empresas, USEM fomenta una nueva manera de entender el liderazgo. Además, ha desarrollado el programa “Introducción al Liderazgo Social”, dirigido a jóvenes emprendedores que buscan integrar la ética y la empatía como ejes de su desarrollo profesional.
Solana ha convertido la formación empresarial en la piedra angular de su gestión. Los cursos, talleres y diplomados que ofrece USEM buscan algo más que transmitir conocimientos técnicos: procuran generar conciencia. La idea es que cada empresa adopte la responsabilidad social no como una práctica aislada o de marketing, sino como un rasgo identitario de su cultura organizacional.
Aunque el número de socios en Puebla ronda las tres decenas, el impacto es mucho mayor. Solana lo resume en una frase que define su visión: transformar el mundo empresarial desde dentro, para después influir en la comunidad. Cada empresa participante se convierte en un punto de cambio que irradia valores, sostenibilidad y compromiso.
LA RED DE USEM
USEM Puebla no actúa de manera aislada. Forma parte del Consejo Coordinador Empresarial de Puebla, de la USEM Confederación Nacional, y a su vez de la UNIAPAC, una organización internacional que agrupa a empresarios de diferentes países con una misma orientación ética. Esta vinculación permite que las experiencias locales dialoguen con modelos globales de sostenibilidad y liderazgo responsable.
Gracias a esa conexión, el organismo ha fortalecido tres líneas estratégicas: formación, vinculación y medición. La primera impulsa el desarrollo humano y profesional; la segunda integra a las empresas en redes colaborativas; y la tercera busca evaluar el verdadero alcance del compromiso social dentro de las organizaciones.
Uno de los proyectos más ambiciosos de su presidencia es la evolución del autodiagnóstico de sostenibilidad, una herramienta creada por USEM en 2009 y presentada en el Congreso Mundial de UNIAPAC en Ciudad de México. Esta iniciativa permite a las empresas evaluar su desempeño en temas de sostenibilidad, ética y responsabilidad social.
El objetivo actual de Solana es profesionalizar ese proceso. En lugar de depender de una autoevaluación, se busca implementar un sistema certificado por consultores acreditados que garantice independencia y credibilidad.
La evaluación considerará la opinión de cinco grupos internos: colaboradores, socios, clientes, proveedores y competidores, para obtener una perspectiva integral que también refleje el impacto en el gobierno, la comunidad y el medio ambiente. Este modelo busca ofrecer una visión completa del ecosistema empresarial, más allá de las fronteras de cada organización.
MIRAR AL FUTURO CON SENTIDO HUMANO
Con la mirada puesta en 2026, Solana y su equipo trabajan para lanzar la nueva versión del diagnóstico, una herramienta que promete marcar un antes y un después en la gestión de la responsabilidad social empresarial en México. Su propósito no es solo medir, sino también fomentar una cultura de mejora continua que motive a las compañías a actuar de forma ética, sostenible y empática.
Su liderazgo en USEM Puebla demuestra que la verdadera transformación empresarial no surge de los números, sino de las personas que los hacen posibles. En tiempos donde la competitividad domina la agenda corporativa, Juan José Solana recuerda que el éxito más duradero es aquel que se construye desde los valores.


