Rodrigo Paz fue electo presidente de Bolivia con el 54,5% de los votos, marcando un giro político tras dos décadas de dominio del MAS. La victoria, respaldada por sectores moderados e indígenas emergentes, abre un nuevo ciclo político.

Una victoria inesperada que reconfigura el mapa político
El economista Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano, superó al conservador Jorge Tuto Quiroga con una diferencia de nueve puntos porcentuales.
Su triunfo fue sorpresivo, tras haber entrado como tercero en las encuestas de la primera vuelta en agosto.
Ganó en seis de los nueve departamentos del país, incluyendo La Paz y Cochabamba, bastiones del MAS.
- El voto aimara empresarial fue clave para su éxito.
- El vicepresidente electo, Edman Lara, popular expolicía, fortaleció la campaña desde redes sociales.
- Quiroga reconoció la derrota, aunque sus seguidores denunciaron presunto fraude.
Paz hereda una economía en crisis y promete reformas
El nuevo presidente de Bolivia deberá enfrentar la peor recesión en 40 años, con escasez de gasolina, inflación y desempleo.
Promete impulsar un modelo de “capitalismo para todos”, eliminando trabas estatales al emprendimiento, especialmente en sectores indígenas emergentes.
A diferencia de Quiroga, no buscará un ajuste económico agresivo ni eliminar subsidios de forma inmediata.
El reto político será la gobernabilidad:
- Su partido tiene capacidad de negociar mayoría en el Parlamento.
- Paz anunció contactos con otras bancadas para garantizar estabilidad.
- El traspaso de mando será el 8 de noviembre.
La llegada de Rodrigo Paz a la presidencia de Bolivia abre una etapa de transición con promesas de reconciliación y renovación económica. Su liderazgo será puesto a prueba ante una ciudadanía exigente y una realidad socioeconómica compleja.


