Hablar de seguridad en Puebla exige ir más allá de las cifras delictivas y asumir una discusión de fondo sobre las condiciones que permiten o inhiben el desarrollo económico y la cohesión social. La seguridad no puede entenderse únicamente como una tarea de contención, sino como una política integral que articule legalidad, empleo formal y oportunidades productivas. A esta visión la denominamos seguridad productiva.

Puebla enfrenta un desafío estructural: más del 71% de su población ocupada trabaja en la informalidad, sin contrato ni acceso a seguridad social. Esta realidad limita el crecimiento económico, debilita la capacidad institucional del Estado y deja a millones de personas y negocios en condiciones de alta vulnerabilidad. La informalidad, lejos de ser neutra, se convierte en un factor que alimenta la inseguridad.
La relación entre informalidad y extorsión es directa. Los negocios que operan al margen de la formalidad carecen de protección legal efectiva, enfrentan mayores obstáculos para denunciar y suelen quedar expuestos al cobro de piso. Este delito inhibe la inversión, presiona a empresas formales, empuja a más unidades económicas a la informalidad o al cierre y destruye empleos. Así se configura un círculo vicioso que deteriora la gobernabilidad y la cohesión social.
La precariedad laboral también tiene un impacto claro en la seguridad. La ausencia de empleo formal debilita el tejido comunitario, erosiona la confianza en las instituciones y amplía los incentivos para participar en economías ilícitas. En contraste, el empleo digno genera ingresos estables, seguridad social y proyecto de vida, elementos esenciales para la prevención del delito.
Los datos confirman esta lógica. Los ingresos por trabajo subordinado representan entre 46% y 66% del ingreso de los hogares, y su crecimiento entre 2018 y 2024 fue determinante para la reducción de la pobreza enMéxico.Elaumentorealdelsalariomínimo, cercano al 150% desde 2016 y fortalecido por el acuerdo tripartita de la CONASAMI, demuestra que fortalecer el empleo formal es una política social y de seguridad altamente efectiva.
Desde COPARMEX Puebla proponemos avanzar hacia un enfoque de seguridad productiva corresponsable, que reconozca al empleo formal y a la inversión como aliados estratégicos de la paz social. Este enfoque debe traducirse en acciones concretas y medibles. En particular, consideramos prioritario:
Primero, blindar las cadenas de suministro y los corredores logísticos, garantizando la protección de rutas estratégicas, parques industriales y zonas comerciales, para asegurar la continuidad operativa de las empresas y la confianza de inversionistas.
Segundo, implementar una estrategia integral contra la extorsión y el cobro de piso, basada en inteligencia, investigación y coordinación interinstitucional, con el objetivo de proteger comercios, proveedores y empleos, especialmente en sectores vulnerables y micronegocios.
Tercero, establecer mecanismos de reacción institucional rápida ante hechos delictivos que comprometan la inversión, el empleo o laoperacióndelasempresas,evitandoquela violencia derive en cierres, pérdida de empleos o informalización forzada.
Cuarto, desarrollar sistemas de seguimiento con indicadores verificables, que permitan evaluar de manera transparente el impacto de las acciones tanto en la incidencia delictiva como en la percepción de seguridad y el entorno para hacer negocios.
Quinto, fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y empresarial, para que emprendedores y generadores de empleo comprendan que la formalidad no es solo una obligación administrativa, sino una herramienta de prevención del delito y de construcción de paz social.
Combatir la informalidad y la extorsión es una sola agenda. Impulsar la seguridad productiva implica asumir que la prevención del delito también se construye con empleo formal, legalidad y desarrollo económico. Esa es la agenda que desde COPARMEX Puebla estamos dispuestos a impulsar de manera corresponsable, convencidos de que un Puebla más seguro es, necesariamente, un Puebla más productivo y competitivo.


