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SoftBank inyecta 2,000 mdd en Intel para reforzar su reestructuración

La operación posiciona a SoftBank como el sexto accionista más relevante dentro de Intel.

Intel ha asegurado una inversión clave de 2,000 millones de dólares por parte de SoftBank, un movimiento estratégico que busca apuntalar al debilitado fabricante de chips en su compleja reestructuración. La operación posiciona al banco japonés entre los principales accionistas de Intel y marca una nueva apuesta por la industria de semiconductores en Estados Unidos.

Intel, en crisis: despidos, pérdidas y presión gubernamental

La compañía estadounidense atraviesa una etapa crítica. En los últimos meses, ha anunciado el despido de 25 mil empleados y el cierre de plantas en Europa. En el primer trimestre de 2024, su división de fundición registró pérdidas operativas de 5,300 millones de dólares.

Además, Intel enfrenta una feroz competencia con TSMC, líder del mercado en chips por contrato. Para intentar contrarrestarla, vendió el 51% de su filial Altera y espera cerrar el año con solo 75 mil trabajadores. Mientras tanto, el gobierno estadounidense evalúa adquirir el 10% de la empresa como parte de una estrategia para garantizar la producción local de semiconductores.

SoftBank redobla su apuesta por la inteligencia artificial

La inversión convierte a SoftBank en el sexto mayor accionista de Intel. Según su CEO, Masayoshi Son, la operación refleja la confianza en el crecimiento sostenido de la manufactura de chips en EE. UU. y el papel protagónico que tendrá Intel en esa evolución.

Este movimiento se suma a otras apuestas millonarias del grupo japonés:

  • Financiamiento a OpenAI en 2025
  • Participación en el proyecto Stargate (500,000 mdd)
  • Interés previo en adquirir Intel Foundry

No obstante, analistas coinciden en que esta inyección de capital, si bien oportuna, no es suficiente para revertir el rumbo de Intel por sí sola.

El respaldo de SoftBank representa una señal de confianza internacional, pero Intel aún enfrenta desafíos estructurales. Su capacidad para recuperar liderazgo dependerá de decisiones estratégicas más profundas y del respaldo gubernamental que logre consolidar.