• 00
  • 00

Tragedia en Hong Kong: incendio masivo cobra 128 vidas

El conjunto habitacional estaba siendo renovado mediante una obra valorada en 36,6 millones de euros.

Un incendio en un conjunto de apartamentos públicos de Hong Kong ha dejado al menos 128 muertos y decenas de heridos. La tragedia, considerada la peor en décadas, ha expuesto deficiencias de seguridad en Wang Fuk Court y encendido la indignación pública. Las causas están bajo investigación y hay detenidos por presunta negligencia.

Origen y expansión del incendio

El fuego se desató en la planta baja del bloque Wang Cheong House y se propagó a otras torres en minutos. Las altas temperaturas causadas por planchas de poliestireno adheridas a las ventanas rompieron cristales, lo que facilitó la entrada de llamas en los hogares.

  • El complejo tenía andamios de bambú y redes de malla verde, factores que aceleraron la propagación.
  • Las alarmas contra incendios no funcionaron en ninguno de los ocho edificios, según confirmó el director de bomberos.
  • Se reportaron temperaturas de hasta 500 °C dentro del inmueble, complicando los rescates.

Aunque la red de malla no era inflamable, los materiales plásticos sí lo eran. Los expertos estiman que la investigación oficial tomará entre tres y cuatro semanas.

Negligencias y reacción ciudadana

El incendio ha sacado a la luz antecedentes preocupantes de la empresa constructora, Prestige Construction & Engineering, con sanciones previas por infracciones de seguridad. Al menos 11 personas están detenidas por su presunta relación con los hechos.

  • El complejo estaba en renovación, proyecto valorado en 36,6 millones de euros.
  • Más del 30 % de los residentes eran mayores de 65 años.
  • La aseguradora del complejo cubrirá hasta 222 millones de euros en daños.

Los sobrevivientes denuncian falta de mantenimiento y respuestas tardías. Vecinos y voluntarios han organizado redes de apoyo, mientras aumenta la presión social para una reforma en los estándares de seguridad residencial.

La tragedia de Wang Fuk Court ha sacudido a una ciudad densamente poblada y expuesta a riesgos estructurales. Más allá del luto, la sociedad hongkonesa exige reformas profundas y responsabilidades claras para evitar nuevas catástrofes urbanas.