Para reforzar la seguridad en el transporte público, el gobierno de Puebla implementó el operativo “Pasajero Seguro”, en coordinación con fuerzas federales y locales. Esta acción responde a la estrategia nacional impulsada por Claudia Sheinbaum y busca reducir la violencia urbana. La presencia policiaca genera mayor tranquilidad entre los usuarios y vecinos de zonas con alta incidencia delictiva.

Coordinación federal y estatal contra la delincuencia
El operativo se ejecuta en rutas estratégicas del transporte público, priorizando aquellas con mayor registro de delitos. Elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, y policías estatales y municipales, trabajan en conjunto para inspeccionar unidades y prevenir actos delictivos. Durante los procedimientos, se solicita a los pasajeros masculinos descender para permitir revisiones preventivas en busca de armas, drogas o artículos peligrosos. Según autoridades, estas acciones se realizan de forma aleatoria y buscan proteger tanto a usuarios como a operadores del transporte colectivo. La estrategia se alinea con los principios de la seguridad nacional, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum y coordinada por Omar García Harfuch, actual secretario federal del ramo.
Reacciones ciudadanas: respaldo y expectativa
Habitantes de la junta auxiliar San Jerónimo Caleras han manifestado su apoyo al operativo, señalando mejoras en la percepción de seguridad. Vecinos como Francisco Gutiérrez destacan la importancia de mantener estos controles en distintas colonias con altos índices delictivos. Oscar Tepalcingo, quien ha sido víctima de asaltos en la zona, aseguró que la vigilancia conjunta de distintas corporaciones genera confianza entre los ciudadanos. Estas iniciativas refuerzan el compromiso del gobernador Alejandro Armenta con la seguridad pública y la construcción de entornos pacíficos en Puebla.
La ejecución constante del operativo “Pasajero Seguro” podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra la delincuencia urbana en Puebla. La colaboración entre distintos niveles de gobierno refuerza el mensaje de que la seguridad ciudadana es una prioridad compartida.


