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Washington amenaza acuerdo Aeroméxico-Delta por disputa aérea

Washington advierte que la alianza Aeroméxico-Delta peligra por conflicto en el sector aéreo.

Estados Unidos lanzó una advertencia a México que podría poner en riesgo la alianza entre Aeroméxico y Delta. El gobierno de Donald Trump acusa a México de incumplir un acuerdo bilateral de aviación, tras imponer restricciones a aerolíneas estadounidenses. La disputa eleva la tensión comercial y amenaza la conectividad aérea entre ambos países.

Acusaciones de Estados Unidos y medidas anunciadas

El Departamento de Transporte estadounidense advirtió que revocará la inmunidad antimonopolio a la alianza Aeroméxico-Delta si no se corrigen las restricciones. México redujo operaciones en el AICM y trasladó vuelos de carga al AIFA, lo que Washington califica como violación del acuerdo de 2015.

Entre las medidas consideradas están:

  • Bloqueo a nuevas solicitudes de vuelo de aerolíneas mexicanas.
  • Exigencia de aprobación previa para vuelos chárter.
  • Supervisión estricta de horarios en territorio estadounidense.

El secretario de Transporte, Sean Duffy, afirmó que México ha roto el acuerdo y por lo tanto ha perjudicado a la nación. El funcionario advirtió que la postura busca enviar un mensaje global frente a lo que considera prácticas desleales.

Reacción mexicana y riesgos para usuarios

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes defendió las decisiones como parte de un plan para descongestionar el AICM y garantizar la seguridad. Señaló que el AIFA ofrece infraestructura adecuada y reiteró su compromiso con la conectividad internacional.

Delta y Aeroméxico alertaron que una ruptura afectaría a empleos y reduciría opciones para viajeros en la ruta más transitada entre ambos países. Además, estiman que la cancelación del acuerdo evitaría la llegada de miles de turistas y reduciría la competitividad aérea regional, impactando cadenas económicas vinculadas al turismo y los negocios.

La disputa refleja el delicado equilibrio entre soberanía regulatoria y compromisos comerciales. Un desenlace adverso podría encarecer viajes, disminuir la conectividad y golpear al turismo, mientras ambos gobiernos enfrentan presión para alcanzar un acuerdo que evite una escalada diplomática.