El PIB de México registró un crecimiento de 0.7% entre abril y junio de 2025, superando las expectativas del mercado. Este avance, aunque modesto, aleja el riesgo inmediato de recesión técnica. Sin embargo, la fragilidad del entorno económico global y las tensiones comerciales mantienen la cautela entre analistas y autoridades.

Servicios e industria impulsan el PIB de México
Según cifras del INEGI, el PIB de México creció gracias al buen desempeño del sector servicios (0.7%) y de la industria (0.8%). La construcción tuvo un papel clave al compensar la debilidad agrícola, que cayó 1.3% por restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos. En comparación anual, la economía nacional avanzó 1.2%, aunque aún por debajo del dinamismo mostrado en 2023.
El informe destaca también que, pese a los desafíos internos, las actividades terciarias han mostrado resiliencia frente a la desaceleración global. Subsectores como transporte, turismo y comercio se han recuperado gradualmente tras los efectos de una inflación persistente y la reducción del consumo privado. Esto sugiere que la recuperación postpandemia sigue en curso, aunque con menor tracción en comparación con ciclos anteriores.
Perspectivas mixtas para el segundo semestre
El crecimiento fue superior al esperado (0.4%), pero persisten signos de desaceleración, en especial en el sector primario. Analistas advierten que las cuotas impuestas al jitomate y al ganado mexicano podrían afectar la actividad rural en los próximos meses. El FMI prevé un crecimiento anual de apenas 0.2%, influido por la incertidumbre en torno a las políticas comerciales de EE.UU. y posibles nuevos aranceles.
Además, se anticipa que los flujos de inversión podrían moderarse ante un entorno político incierto en América del Norte. Gabriela Siller, de Banco Base, subraya que si bien no hay recesión, el desempeño económico aún está lejos de ser sólido. Los expertos coinciden en que el consumo interno será clave para sostener el crecimiento en lo que resta del año.
Aunque el avance del PIB de México en el segundo trimestre es positivo, la economía sigue en terreno frágil. El entorno internacional y los desafíos internos obligan a mantener estrategias prudentes para sostener el crecimiento sin depender exclusivamente de sectores volátiles o externos.


