Eddie Palmieri, ícono del jazz latino y referente de la salsa, falleció este miércoles a los 88 años en Nueva Jersey tras una larga enfermedad. El músico neoyorquino, conocido por revolucionar el género con audacia y ritmo, fue el primer latino en ganar un Grammy, dejando una huella indeleble en la historia de la música tropical.

Su legado musical y el nacimiento de un género
Palmieri fue mucho más que un pianista: fue arquitecto de un estilo que mezcló mambo, jazz y ritmos afrocubanos con maestría. En 1961 fundó “La Perfecta”, agrupación que rompió esquemas al usar trombones en lugar de trompetas, generando un sonido robusto y moderno.
Su disco El Sonido Nuevo (1966), junto al vibrafonista Cal Tjader, selló esta fusión única.
Entre sus producciones más reconocidas destacan:
- Vámonos pa’l Monte (1971), himno político-musical.
- The Sun of Latin Music (1975), el primer álbum latino en ganar un Grammy.
- Obra Maestra (2000), colaboración póstuma con Tito Puente.
Innovación, reconocimientos y compromiso cultural
Eddie Palmieri grabó casi 40 discos y recibió diez premios Grammy, consolidándose como figura clave del jazz latino.
Actuó en los cinco continentes y fue homenajeado por instituciones como la Universidad de Yale y el Instituto Smithsonian.
Durante la pandemia, ofreció conciertos virtuales, mostrando su vigencia creativa incluso en la tercera edad.
Fue un defensor incansable de los músicos latinos en la industria:
- Impulsó la creación de categorías latinas en los Grammy.
- Rechazó acuerdos editoriales que limitaban su visión artística.
- Produjo a artistas emergentes como La India, consolidando nuevas voces del género.
La muerte de Palmieri marca el fin de una era para la música tropical, pero su legado resiste el paso del tiempo. Su capacidad para innovar sin perder raíz será inspiración para futuras generaciones que, al igual que él, entiendan la música como herramienta cultural y transformadora.


