Estados Unidos ha intensificado la carrera espacial con China mediante nuevas restricciones en la NASA. La medida, impulsada por el gobierno de Donald Trump, bloquea la participación de ciudadanos chinos en programas clave de la agencia, bajo el argumento de seguridad nacional.

Carrera espacial con nuevos límites
El 5 de septiembre, la NASA vetó el acceso a sus instalaciones, redes y materiales a ciudadanos chinos con visas estadounidenses. La decisión afectó a cientos de investigadores, incluidos estudiantes y contratistas en áreas críticas como el clima y la astrofísica. Esta acción se suma a la ya existente prohibición de compartir datos con China.
Desde Washington, se advierte sobre los supuestos fines estratégicos del programa lunar chino. El administrador interino de la NASA, Sean Duffy, aseguró que EE. UU. “llegará primero” a la Luna, destacando el interés por instalar un reactor nuclear en su superficie.
Algunos puntos clave:
- El programa Artemis mantiene su presupuesto, pero la NASA enfrenta un recorte general del 24%.
- Más de 4.000 empleados han aceptado renuncias anticipadas.
- China planea alunizar en 2030, EE.UU. en 2027.
Una disputa más allá de la tecnología
Desde ambos lados del espectro político estadounidense, se percibe la carrera espacial como una prioridad nacional. El senador Ted Cruz advirtió que el liderazgo lunar podría traducirse en control estratégico y tecnológico.
China, por su parte, ha rechazado las acusaciones y defiende sus misiones como “un esfuerzo colectivo para la humanidad”. Sin embargo, EE. UU. teme que Pekín establezca zonas de exclusión lunar o controle recursos como helio, titanio o tierras raras.
Las tensiones se reflejan también en:
- Acusaciones de espionaje científico en suelo estadounidense.
- Fin repentino de colaboraciones académicas en la NASA.
El futuro de la exploración lunar se ve atravesado por rivalidades geopolíticas. Si bien el espacio solía ser símbolo de cooperación internacional, hoy es un campo de competencia estratégica con implicaciones científicas, económicas y militares. La carrera espacial apenas comienza.


